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15 abril, 2012

Brecha educativa niñas-niños


Recientemente en Nada es gratis se abordó con esta entrada el efecto del mes de nacimiento en el rendimiento escolar, observando que los nacidos en diciembre sufren por esa circunstancia un gap con el resto de los alumnos que, en muchos casos, conduce a peores resultados académicos. Pues bien, llegado un momento del debate yo planteé que había que poner sobre la mesa que ese gap de maduración cognitiva era de una magnitud muy superior si de lo que hablábamos era de niños y niñas, por lo que se hacía imprescindible su estudio y análisis a fin de un acertado diagnóstico de nuestra escuela. Lo que va a continuación pretende ser una primera aportación esa dirección.

Lamentablemente, llevamos mucho tiempo instalados en el paradigma feminista y culturalista que no sólo niega las diferencias naturales entre los sexos por atribuirlas a la educación y el proceso de socialización, sino que las combate ferozmente al entender que es ahí donde tiene origen la discriminación de la mujer lo que obliga a corregir las reacciones espontáneas de los varones, ya que cualquier manifestación de masculinidad se interpreta como negativa para la causa de la igualdad y el progreso de las mujeres y las niñas. En el fondo se opera como si hubiera un cerebro unisex, pero confeccionado con las características propias de las niñas y, en consecuencia, toda manifestación de un varón que se salga de ese estereotipo debe ser corregida de inmediato a efectos de evitar males mayores en el futuro.

Pero, como dice Louann Brizendine: “No existe un cerebro unisex. Si en nombre de la corrección política intentamos refutar la influencia de la biología en el cerebro, empezaremos a combatir nuestra propia naturaleza.” O en palabras de María Calvo: “La identidad de los sexos es una de esas falsedades que sin embargo, la ciencia ha venido a desenmascarar con sus últimas aportaciones y descubrimientos. Décadas de investigación  en neurociencia, en endocrinología genética, en psicología del desarrollo, demuestran que las diferencias entre los dos sexos, en sus aptitudes, formas de sentir, de trabajar, de reaccionar, no son sólo el resultado de unos roles tradicionalmente atribuidos a hombres y mujeres, o de unos condicionamientos histórico-culturales, sino que, en gran medida, vienen dadas por la naturaleza”.

Siendo sin embargo que la escuela  adopta como patrón de medida el modelo femenino de desarrollo cognitivo, se olvida de que ambos sexos maduran a edades cronológicas distintas y con aptitudes que no siempre son las mismas. Y en esta dinámica los niños llevan todas las de perder, no sólo porque como la ciencia ha demostrado su desarrollo cognitivo es más lento, también porque el área del lenguaje está más desarrollada en el cerebro femenino lo que hace que las niñas manejen en edades tempranas un vocabulario mucho mayor que el de los niños lo que unido a su mayor capacidad en lectoescritura termina estableciendo una brecha entre ambos sexos que para muchos varones será decisiva en su devenir académico.

Como dice de nuevo María Calvo: “En las escuelas, la precocidad femenina en lectura y escritura dota a las niñas de una evidente ventaja desde el primer momento, generando cierto agravio comparativo con los varones. Esta habilidad femenina, en infantil y primaria, tiene una enorme trascendencia pues las asignaturas más importantes en estas etapas escolares son precisamente las relacionadas con el uso del lenguaje. Además esta facilidad en el aprendizaje femenino provoca una preferencia del profesorado hacia las niñas que parecen más aplicadas e interesadas, cuando en realidad están jugando con las ventajas biológicas de las que les dotan sus cerebros femeninos.”

Hasta el punto de que por ignorar esas diferencias entre los sexos: mayor lentitud en el desarrollo cognitivo de los varones y mayor necesidad de desarrollo físico,  muchos de ellos son tachados de vagos, lentos o se les diagnostican problemas de aprendizaje en realidad inexistentes. "La psicóloga Susan Pinker, llega a la conclusión de que lo más habitual en las aulas mixtas es que las profesoras se vean abrumadas por el comportamiento y forma de reaccionar de los varones, más revoltosos en general que las niñas, y suelen reaccionar con frustración, regañando y castigando al subgrupo de chicos. Si se favorece a alguien con atención positiva suele ser a las niñas, cuya conducta resulta más controlada y manejable para el profesorado femenino."

De nuevo María Calvo dice: “Las profesoras siguen pautas típicamente femeninas de actuación, prefieren la colaboración a la competitividad; la tranquilidad a la tensión y confrontación en el aula; la relación amistosa con los alumnos a la jerárquica; la quietud frente al movimiento… Lo que sirve perfectamente para las niñas pero ocasiona graves perjuicios a los muchachos que precisan de otro estilo de aprendizaje. Los varones necesitan retos, tensión, confrontación, competición; factores que se han extirpado en general del sistema escolar, donde los colegios se inclinan por ser centros de socialización y de expresión. Se quiere implantar en las escuelas el ideal femenino: niños sentados en filas ordenadas, escuchando las lecciones en silencio y tomando pulcros apuntes."

El resultado todos lo conocemos y los informes y evaluaciones de los sistemas educativos lo ponen de manifiesto, la gran mayoría de los sistemas educativo del mundo occidental están en grave crisis y en todos ellos el  fracaso escolar masculino es muy superior al femenino. La escuela se ha convertido, para un cada vez más numeroso grupo de chicos, en un lugar extraño al que se asiste forzado y con desgana hasta el punto de llegar a identificar lo que allí se hace con cosa de chicas y establecerse una competición para ver quien se aleja más del modelo que en ella se propone. Al no verse reconocidos, muchos chicos terminan reaccionando con rechazo. “Como afirma Donna Laframboise, en relación con las niñas todos estamos pendientes de los fallos del sistema educativo, del acoso en las escuelas, de la faltas de estimulación de los padres, de los roles y los estereotipos que la sociedad les impone. Pero en el caso de los niños se les echa la culpa a ellos de su propio fracaso, no a las circunstancias, al modelo educativo o a la sociedad. Esto es injusto y trae nefastas consecuencias.”
Las citas están tomadas de la obra de María Calvo: La masculinidad robada. Almuzara 2011


P.S. La diferencia biológica de los sexos no solo es lo que la neurociencia constata con los mecanismos propios de las disciplinas científicas más rigurosas y de la contrastación empírica, es también coherente con lo que en todos los sistemas educativos del mundo se viene observando  en relación con las diferentes aptitudes y actitudes de niños y niñas. Por el contrario lo que nunca ha podido ser demostrado a pesar de amplia aceptación social son los postulados culturalistas. Bien es verdad que hoy por hoy nadie asume su defensa, al menos en los foros públicos, aunque efectivamente siguen vigentes y con qué fuerza en nuestras leyes y prácticas educativas.

brecha educativaEn relación con que esas diferencias conduzcan necesariamente a la separación por sexos en la enseñanza me parece más que discutible, pero en cualquier caso lo que no tendría sentido sería esconderlas para que ésta siga siendo  mixta. Para Stephane Clerget en esta entrada sería preferible a la situación actual, en la que se condena sin paliativos a los niños a aceptar un sistema que en buena medida los anula.  En mi opinión, sin embargo,  el sistema mixto podría perfectamente mantenerse pero evidentemente realizando cambios imprescindibles en el modelo y promoviendo la participación masculina en los primeros tramos de la enseñanza, y desde luego con un cambio de actitud en relación con los contenidos y las prácticas educativas que dejen sin efecto el rechazo de la masculinidad.

Me sorprende mucho que en relación con promover la participación masculina en los primeros tramos educativos y, en general, de los varones con sus hijos y los niños, se observe tanta prevención por parte de quienes sin dudarlo apoyan todo tipo de cuotas, paridades y promociones especiales para garantizar la presencia de las mujeres en determinados ámbitos. Me sorprende tanto, como que quienes con más fuerza se oponen a la custodia compartida sean las organizaciones feministas, que luego no dudan en culpar al patriarcado de cargar sobre sus espaldas el peso de los hijos y la casa. Francamente, se trata de una ambivalencia que me desconcierta absolutamente por lo que tiene de contradictoria, pero también por lo que de ausencia de reciprocidad con el varón representa.

Quizá ratificar que aún cuando efectivamente la aptitud de los chicos hacia las matemáticas es mejor que la de las chicas y que en éstas lo que es superior es su aptitud para la lengua y la lectoescritura, sería un error pensar que estamos hablando de cosas  que más o menos se compensan, ya que como dije en uno de los comentarios: sin matemáticas se puede y de hecho se hacen, y con buen currículo, montones de carreras. Sin lengua o con un grado muy deficiente de ella no se acaba ni la ESO que es lo que está sucediendo con montones de chicos. Se hace necesario enfatizar que esa ventaja de partida de las niñas por su más temprano desarrollo cognitivo y emocional va a condicionar de forma importante el futuro académico de ambos, más allá de que en alguna materia sea mejor una u otro.

57 comentarios:

  1. Anónimo7:05 p. m.

    Y así se practica la tolerancia en los centros educativos, es decir la inoperancia al aplicar la disciplina y el desprecio de la misma.
    La tan cacareada empatía no se dispensa a los chicos como todos hemos podido comprobar en nuestros años escolares con el profesorado femenino.
    Y de tolerancia en tolerancia el sistema, al fin, se quita la careta hasta llegar a la tolerancia cero y el alumno queda expulsado del sistema educativo o sale muy mal parado del mismo.
    Excelente artículo. Gracias.

    Limpopo

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  2. Excelente compendio sobre la brecha de género educativa. Me suscita una duda...¿qué ministerio debería tener en cuenta estas consideraciones, el de Ana Mato o el de Wert. En cualquier caso, ¿le importa a alguno de los dos?.

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  3. Contesto aquí a Penny. Es verdad que en justicia hay que abordar también el menor rendimiento en matemáticas de las chicas. En esta bitácora lo he recogido en más de una ocasión.

    Si esto no sucede es porque el sistema en el que estamos instalados presupone la igualdad de los sexos y no deja ver la diversidad real de situaciones. En un sistema en el que este enfoque se superase evidentemente habría que abordar el tema de manera abierta y no con las limitaciones del género. La escuela debería atender personas con diferentes capacidades y aptitudes y procurar el desarrollo de las de cada uno, sea chico o chica, sin distinción de sexo.
    Lo cierto es que ahora mismo hay experiencias y, ya no me refiero exclusivamente a nuestro país, para elevar el nivel en matemáticas de las chicas, y hay modelos como el sueco, al que nosotros seguimos los pasos, con cierta distancia eso sí, en los que las chicas son mejores en todo.

    Lo que faltan son iniciativas en el sentido de corregir la brecha de género, el fracaso escolar masculino, o que la legión de los sin título en el mercado laboral esté básicamente formada por ellos.

    Son problemas, entiendo yo, de magnitud diferente, que en un modelo que no presupusiese que es necesario prescindir de la biología y los ritmos que esta marca, habría todo el terreno para abordar, pero hace falta para ello superar el modelo de género actual para ir a un modelo de las personas con distinta dotación y aptitudes pero a los que la escuela debería ofrecer igualdad de oportunidades.

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    1. Efectivamente son problemas de magnitud diferente, aunque el gap negativo de las chicas en matemáticas o su menor tendencia a estudiar carreras técnicas si suscita más inquietud que el escandaloso fracaso escolar masculino. En EE.UU, por ejemplo, para incentivar el estudio de carreras técnicas entre las chicas se ha llegado a proponer la modificación de las pruebas de acceso que parece ser, según la ideología de género, refuerzan patrones "masculinos". Aquí ya hemos hablado de la Universidad de Murcia que eximía del pago de matrícula a las alumnas que optaran por carreras técnicas. El caso de Suecia que mencionas también es conocido. No tengo información que lo avale, pero quizás si se hace un seguimiento sobre el tema podamos ver que el gap de matemáticas ha ido disminuyendo (la experiencia sueca sería una prueba) mientras que el gap de lectura escritura se ha mantenido estable e incluso haya aumentado. En cualquier caso, no se aboga por incentivar que los chicos reciban algún tipo de apoyo, por ejemplo, para ser profesores y equilibrar el gap de género que existe en esa profesión en favor de las mujeres (u otros diversos tipos de funcionariado).

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  4. Anónimo12:08 p. m.

    Leo en el MUY INTERESANTE extra dedicado al cerebro pag. 51:
    "Otro caso ilustrativo es el del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). En un reciente artículo de la Revista de Neurología, J. Cáceres y D. Herrero pedían una mayor clarificación de los criterios diagnósticos. El TDAH parece estar sobredimensionado por el entorno. Incluso había un sesgo sexista en esa sobreestimación: los tutores consideran a los niños más inatentos e hiperactivos que a las niñas y tienden a diagnosticarlos a ellos en mayor medida".
    No encontré el artículo original de Cáceres y Herrero que se cita. Ya son frecuentes los comentarios en este sentido, con el agravante de que a estos niños se les puede estar drogando, puede que innecesariamente, con metanfetamina (es el tratamiento para TDAH) para mayor tranquilidad de profesores/as
    Arturo

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  5. Arturo, cuando se trabaja con la idea de que lo "natural" es que los niños se estén quietos y atentos el tiempo que haga falta, las posibilidades de diagnosticar hiperactividad en los varones, necesitados de un mayor desarrollo físico, son casi todas y así está constatado allí donde se hacen estudios rigurosos sobre esta cuestión. En el informe que Farrell presentó a Obama así se recogía, por ejemplo.

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  6. Emilio, entiendo perfectamente tu preocupación respecto al (mayor) fracaso escolar masculino. Este un tema que, de hecho, debería preocupar a todo el mundo. También comparto tu opinión sobre las diferencias naturales entre los sexos y la mejor adaptación de las niñas a un sistema escolar que sobrevalora la docilidad. Sin embargo, creo que tu argumento se pierde por el prejuicio de suponer que hay un problema en que el profesorado sea mayoritariamente femenino (en Infantil y Primaria será, porque creo que en los otros niveles educativos no es así). Dices: "Si se favorece a alguien con atención positiva suele ser a las niñas, cuya conducta resulta más controlada y manejable para el profesorado femenino." ¿Tú crees sinceramente que al profesorado masculino no le resulta también mucho más controlada y manejable una clase tranquila que una alborotada? Me sigue sorprendiendo que te resulte 'sospechoso' un colectivo profesional por el mero hecho de estar formado mayoritariamente por mujeres. Como mujer y aspirante a maestra no puedo evitar sentirme aludida y ofendida por alguna de las afirmaciones que haces. ¿Por qué crees que cómo mujer no sería capaz de entender y atender las diferencias de aprendizaje y de comportamiento de niñas y niños?

    Ya hemos hablado antes de este tema y supongo que me estoy repitendo pero, ¿por qué te parece un problema que la mayoría de las maestras sean mujeres pero no que la mayoría de los profesores universitarios, de banqueros o de diputados sean hombres? No se puede decir que la universidad, los bancos y el congreso sean instituciones ejemplares precisamente.

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    1. Lo siento Cristina pero esa expresión no es mía sino de Susan Pinker quien además de psicóloga es mujer. Te digo más, todas las citas del texto de más arriba corresponden a mujeres y todas están en el texto de María Calvo que cito al final. No tendría inconveniente en señalar la página si así lo deseas.

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    2. Anónimo9:56 p. m.

      lo que se enseña en primaria es la base de lo que cada persona tendrá que afrontar a lo largo de su vida, cristina. Lo que ocurre en los estudios universitarios es consecuencia directa de lo que ocurre en educación primaria. Y es fácil saber el porqué. El cerebro humano termina por desarrollarse por completo más o menos a la edad en la que se cursarían estudios universitarios. Por lo que una buena base en educación primaria es determinante a la hora de acceder a estudios universitarios, dado que en esta época (18-22/24 años) el cerebro humano es mucho menos maleable que en la infancia.

      Xabi

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    3. 1. Exigir igualdad en torno al número de profesores y profesoras.

      Vale. Pero entonces vamos a hacerlo en todas las profesiones.
      - Interlocutor: es que ya se exige paridad en muchas instituciones.
      - Hombre, eso es cara a la galería. A la hora de la verdad a nadie le dan un trabajo por ser mujer. En mi trabajo menos del 10% somos mujeres y a nadie le preocupa. Ni falta que hace, conste. Lo importante es que las personas sean competentes, ¿no?

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    4. Es verdad, Xabi. Las maestras de los banqueros debían de haber sido pésimas, visto como está el panorama. Y la de Urdangarín, uf, ni te cuento cómo echó a perder al pobre muchacho. También se dice que los defraudadores tuvieron unas maestras horribles y por eso los van a perdonar ahora, pobres, para compensar.

      Y sí, la educación Primaria es muy mejorable. Muchísimo. Pero o todos moros o todos cristianos.

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    5. ¿A nadie le dan un trabajo por ser mujer?. A varias mujeres ministras del anterior gobierno se lo dieron por su configuración genética XY (práctica que se sigue en gobiernos e instituciones de todo color político). Y la ley de paridad establece preferencias muy concretas en ese sentido que no son mero papel mojado. En cualquier caso, que el trabajo lo desempeñen las personas mejor preparadas debería ser nuestra meta como sociedad. ¿Podemos decir que en Primaria hay más mujeres porque desempeñan mejor el trabajo que los hombres?.

      Sobre la configuración ética de las personas, creo que intervienen factores adicionales que van más allá de sus profesoras y profesores de Primaria. La familia y los ejemplos paterno y materno parecen ser más determinantes, así como el bagaje genético de la persona (ciertas psicopatías son inmunes a la interacción familiar o la presión social por mantener un mínimo de comportamientos éticos). Lo que si es una tendencia peligrosa en nuestra sociedad es el desentendimiento que muchas familias muestran a la hora de trasmitir comportamientos éticos a su prole, asumiendo que esa es otra de las tareas de la escuela, sea pública, privada o concertada. No creo que Urdangarin, los banqueros o las numerosas mujeres que han participado en cohechos (la ex de Caja del Mediterráneo es el caso femenino más emblemático) recibieran el mandato moral de dedicarse al latrocinio de sus profesores y profesoras de Primaria.

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    6. Plutarco, lo de las ministras (con gen XX) no me vale porque son una minoría ridícula en número. A las mujeres de la calle nadie les regala nada, como tampoco nadie le regala nada a los hombres, dicho sea de paso. De todas maneras, yo siempre he pensado que lo que cuenta es la capacidad y la preparación - que no el sexo - para ejercer cualquier trabajo. Me sorprende entonces el llamamiento a la paridad que ha hecho Xabi.

      Y no he dicho que no haya mujeres defraudadoras (ahí está la de la CAM, que es una pieza de mucho cuidado). Lo que pasa es que estas se deben de haber estropeado solas. En fin... obviamente ironizaba sobre los comentarios que lo reducen todo a que la culpa es de las mujeres que no supieron educar. Muy freudiano, desde luego, pero con muy poquito fundamento.

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    7. Anónimo5:46 p. m.

      Creo que cristina está con el "ánimo subido" (¿que te has metido entre pechos y espalda, Cristina?) y se ha puesto provocadora, algo por otra parte muy femenino...Pero no nos vas a convencer de que no te has enterado de la infinidad de vntajas de todos los tipos, de todos los tamaños, que se le otorgan a las mujeres, por ser mujeres. Muchas veces saltándose a la torera cualquier justicia o legalidad.
      Ý para botón otra muestra:

      La ministra de Trabajo que nunca ha trabajado

      Báñez: la ministra de Trabajo que nunca ha trabajado

      La ministra que pasará a la historia como la artífice de la reforma laboral más agresiva y más lesiva para los trabajadores no ha cotizado nunca en empresa alguna.

      nuevatribuna.es | |Actualizado 28 Marzo 2012 - 19:14 h.

      La ministra de Empleo y Seguridad Social no ha cotizado nunca en empresa alguna ni ha aprobado ninguna oposición para obtener un empleo público, según figura en los datos de la web del Ministerio.
      Fatima Bañez nació en enero de 1967. Se licenció en Derecho y Económicas/Empresariales. Su curriculum "profesional" no comienza hasta 1997, cuando tenía 30 años. O tardó mucho en acabar los estudios o estuvo mucho tiempo sin trabajar.
      En efecto, sus primeros "empleos" van desde 1997 hasta 2000. Se trata de cargos en la dirección del PP de Andalucía y de un puesto en el Consejo de Administración de RTVA. Luego en 2000, 2004 y 2008 fue diputada en Cortes.
      Es decir que, según los referidos datos, el curriculum "profesional" de la señora ministra, que pasará a la historia como la artífice de la reforma laboral más lesiva para los trabajadores, está enteramente construido como "liberada política".

      Arturo

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    8. Estimada Cristina, espero sabrás disculpar mi tremendo lapsus (¿freudiano?) con respecto a la configuración genética XX de Bibiana Aído, Carmen Calvo o Trinidad Jimenez y que fue el principal mérito para ser nombradas ministras. En la administración pública está muy extendida esa práctica y no es tan ridícula como te pueda parecer. En mi comunidad autónoma, constantemente se fuerzan las cuotas para que las mujeres puedan acceder a plazas de bomberos o policías con el resultado de que los puestos administrativos o de portavoces terminan ejerciéndolos ellas, mientras que en su extensa mayoría son los hombres los que continúan apagando incendios o reprimiendo manifestaciones, perpetuando esa imagen “de macho patriarcal y represor”. Empieza a haber innumerables ejemplos en el sector privado y sus consejos de administración.
      Tu afirmación categórica de que “a la hora de la verdad a nadie le dan un trabajo por ser mujer” también lo considero pues un lapsus que disculpo con la misma generosidad que habrás disculpado en mío. Me llama en cualquier caso la atención que todos los hechos o referencias de autoridad contrarios a tus prejuicios nunca te valen.
      El argumento en cualquier caso que utiliza Xabi para la paridad es el mismo que se utiliza para la coeducación.
      No dices que no haya mujeres defraudadoras, pero siempre pones ejemplos masculinos para resaltar los aspectos negativos de nuestra sociedad, de la crisis y demás males que nos acosan. Con referencia a que en este hilo se haya reducido todo a culpabilizar a las mujeres que no supieron educar, me temo que es una proyección personal tuya. Al igual que tú, no comulgo con la terminología ni pensamiento freudiano, pero quizás en los mecanismos de proyección, tan utilizados en los procesos de marketing actual, guardaba algo de razón. En cualquier caso la unión de Freud, marxismo, y constructivismo y su influencia en las nuevas pedagogías ha sido letal.
      Al igual que otros participantes de este hilo, estoy seguro que desde tu posición de persona estudiosa y apasionadamente interesada en los temas de educación puedes aclararnos las dudas que por ejemplo te platea Alberto en su post: “Cristina, sería interesante que nos contases... cómo se aborda esta cuestión, si se toca algo relativo a la neurociencia y el diferente desarrollo cognitivo de niños y niñas y si se prepara al profesor para una clase mixta o, si como se apunta en la entrada, se hace tabla rasa y se supone un proceso de maduración intelectual y emocional igual para chicos y para chicas.”

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    9. Plutarco, al puntualizar lo del gen XX no quería señalar lo que era evidente que fue un simple despiste por tu parte. Pero la verdad que al releer el comentario me he visto a a mí misma como un poquillo enterada. Perdona.

      A ver, si pongo ejemplos de hombres echados a perder por sus maestras es lógico que hable sólo de… hombres, ¿no?

      Respecto a las supuestas ventajas laborales de las mujeres, pues no puedo sino repetir lo que ya he dicho en este foro otras veces: debemos de vivir en mundos paralelos. Yo, honestamente, jamás he sentido ser mujer como ventaja y sí como desventaja en alguna ocasión (que no voy a contar ahora porque no tengo tiempo y porque después se me acusa de llevar el debate al terreno personal). Y cuando digo que no lo he sentido es que tampoco lo visto en mi entorno.

      A Arturo no le iba a contestar, pero bueno… es que me ha hecho mucha gracia que ponga el ejemplo de Fátima Báñez. Arturo, esto es España: en cualquier puesto de responsabilidad no es difícil encontrar enchufados, incompetentes e incapaces de todo tipo, pelaje, condición, color político y… sexo. Seamos honestos, Arturo.

      Respeto a lo que me preguntaba Alberto: no, en la carrera (al menos en mi facultad) no se habla del diferente desarrollo cognitivo de niños y niñas. Se habla de niños en genérico. Pero vamos, mi opinión sobre la carrera es pésima. En estos tres años yo no he aprendido nada que tuviera sentido.

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    10. Cristina, como ya escribí, es por lo menos cuestionable que hayan sido las maestras (o maestros) los que hayan creado el "déficit ético" de los hombres que señalas (y de las mujeres que me he permitido mencionar, que, según tú, entiendo que de manera irónica, son malas símplemente por una elección personal que las ha apartado de su carácter bondadoso, innato, como todos sabemos, al sexo femenino). En mi comentario me refería a tu tendencia general, no sólo en este hilo, a poner ejemplos negativos "masculinizados", para contra restar lo que supones que es una profunda animadversión hacia el profesorado femenino por nuestra parte, que además prácticamente conviertes en misoginia.

      En mi entorno laboral tampoco me he sentido privilegiado por ser hombre ni mis compañeras dan señales de sentirse oprimidas y discriminadas con relación al resto de sus compañeros. Aún así, la legislación actual, independientemente de tus sentimientos o los míos, es bastante sexista, con un mandato claro de discriminar positivamente en favor de la mujer (¿oximoron?), en diferentes ámbitos. Algunos ejemplo: cuotas forzadas sobre todo en la administración pública, universidades que priman la matrícula de mujeres que elijan carreras técnicas, mayores penas a los hombres por el mismo delito, mayor asignación de recursos económicos para resolver situaciones de negativas que se identifican como femeninas, obviando las que afectan a los hombres, o privilegiar la custodía de los hijos en favor de la madre. Son sólo algunos ejemplos.

      Las propias feministas reconocen esta situación, que no es una realidad paralela de esta bitácora. Reconocen la situación, la defienden y la consideran justa.

      Me imagino que en tu carrera se hablará de niñ@s, que es como se hace en las circulares de los colegios :). Indudablemente, que se obvien las diferencias en el desarrollo cognitivo entre los dos sexos en una carrera que pretende enseñar a educar e instruir (¿prima más la educación sobre la instrucción?) es francamente preocupante. ¿Qué pasa si un alumn@ señala esa inconsistencia en una de las clases a la que asistes?.

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    11. Ay, quién me mandaría a mí a menterme en este berenjenal (otra vez).

      Irónicamente dije que todos tenemos un carcter bondadoso innato pero a los hombres los estropean sus maestras mientras que las mujeres se van estropeando ellas solas. ¿A estas alturas crees que yo pienso que el "carácter bondadoso, [es] innato, como todos sabemos, al sexo femenino"? Por otro lado, yo no 'supongo' animadversión al profesorado femenino: no estoy de acuerdo con las afirmaciones citadas en esta entrada donde se presupone menos capaces a las mujeres de tratar con niños. Cito por ejemplo: "lo más habitual en las aulas mixtas es que lAs profesorAs se vean abrumadas por el comportamiento y forma de reaccionar de los varones" (las 'as' mayúsculas son mías).

      Yo hablaba de temas laborales. Sacar las sentencias de divorcio y no sé qué, es ampliar demasido un debate que ya tiene muchos frentes (algunos demenciales como el referido a las suspuestas sospechas a los profesores de infantil - asunto del que no quiero hablar porque me parece eso, demencial. Una locura sin pies ni cabeza).Respecto a los temas laborales, decía, si crees que encontrar empleo es más fácil para una mujer, dime en dónde que no me extrañaría que tuviera que buscar algo en breve. No sé qué universidades priman la matrícula de mujeres que eligen carreras técnicas (yo no las conozco). En cuanto a trabajos con perfil técnico, yo misma he tenido más dificultades que facilidades. No lo diría si no hubiera sido así. De todas maneras, insisto, si todos estamos de acuerdo en que imponer paridad por decreto es injusto, ¿a qué tanto insistir (Xabi & CIA) en que hay exigir paridad en el caso de los maestros de primaria e infantil? La política del "pues y tú más" no nos lleva a ningún sitio.

      Y sí, Plutarco, la situación de la carrera de Magisterio en francamente preocupante en todas sus facetas. Como sabes tengo una bitácora donde éste es un tema recurrente. Afortunadamente en las circulares de mi centro no usan la cursilísima arroba pero si se escribe siempre "alumnos y alumnas" y así. Lo cual es un problema, porque a los amantes de la fórmula políticamente correcta a veces se les olvida usarla (debe de ser francamente agotador estar pendiente de eso todo el día) y no pueden evitar decir algún 'niños' - genérico - de vez en cuando, de modo que los chiquillos, lógicamente, preguntan si las niñas también.

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    12. Cristina, por seguir con Freud, quizás sean nuestros egos los que nos “mandan” meternos en este berenjenal . Pero como al igual que tú no creo en sus desacreditadas teorías, prefiero pensar que es el ánimo de que el intercambio sereno de nuestras opiniones nos lleve a un mundo mejor.

      Mis respuestas también han sido irónicas en gran medida, me temo que el medio escrito no es el mejor medio para la ironía, a no ser que uno sea Oscar Wilde. Por seguir centrándome en el hilo de esta discusión, no incidiré sobre el resto de los temas que han surgido y que ya hemos tratado en otros hilos, con la misma conclusión de que parecen existir dos mundos paralelos en la percepción de la realidad que afecta a hombres y mujeres en encuesta sociedad.

      Me quedo con tu último párrafo en el que incides sobre lo preocupante que te resulta el entorno que rodea a la carrera de magisterio, que es un poco lo que intentaba que nos comentaras en mi anterior post. Que no se reconozca que niños y niñas atraviesas por muy diferentes etapas madurativas, que el constructivismo lo domine todo y que la disidencia contra tanta nefasta corrección política pueda situar a alumnas tan brillantes como tú en los márgenes del sistema es francamente preocupante.

      PS. La Universidad de Murcia llegó a favorecer la matriculación de mujeres en carreras técnicas, otras estaban considerando medidas parecidas. Imagino que esas políticas no tienen lugar ahora por falta de recursos, que no de ganas.

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  7. Emilio, que las afirmaciones que recoges las haya hecho una mujer,o varias, no cambia nada. ¿O es que tengo que estar de acuerdo con todo lo que salga de la boca de una mujer? Al citarlas en esta entrada entiendo que estás de acuerdo con ellas y que las has usado para apoyar tu argumentación. Y como este es tu blog, pues me he dirigido a ti.

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    1. Vale. Entiendo que algo cambia pero en cualquier caso solo pretendía que quedase claro ese punto. De todos modos, entiendo que haces de ella una lectura demasiado restrictiva, pues seguramente a la autora no es que no le parezca que los hombres no agradezcan también una clase ordenada y en silencio, pero seguramente enfatiza lo del profesorado femenino porque en esta etapa es abrumadoramente mayoritario y porque seguramente también el profesorado masculino empatice mejor con los alumnos varones. Esto último en todo caso es de mi cosecha.

      Entiendo en cualquier caso que lo relevante caso es si lo que relata la entrada y este conjunto de autoras de gran solvencia todas ellas, refleja o no lo que está sucediendo en las aulas. Sentirte tocada en lo personal creo que introduce en el debate un aspecto emocional que de hacerle caso desviaría el debate por unos derroteros que desde luego a mí no me apetecen nada, pero que estás en tu derecho a plantear.

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  8. En otros países parece ser que si se presta atención a este tema (en un 25% de las escuelas de primaria de UK no existe ningún profesor masculino). El artículo señala que "las chicas aventajan a los chicos a partir de los siete años, ventaja que se mantiene a lo largo del resto de primaria y secundaria":

    http://www.telegraph.co.uk/education/primaryeducation/7978146/No-male-teachers-in-quarter-of-primary-schools.html

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  9. No me he sentido tocada en lo personal: he tratado de explicar como pienso. Si tú dices que las mujeres piensan/actúan de forma 'x' y yo siendo mujer no lo hago así, pues habrá que revisar la afirmación, digo yo. Tampoco creo haber introducido ningún elemento emocional que nos impida seguir un debate de manera coherente y racional. Obviamente no estás obligado a contestar... pero puedes quedarte tranquilo que no iba a ir por ningún derrotero emocional ni personal. (Emilio, ¿no te has dado cuenta de que tu último párrafo suena al clásico "no puedo discutir con ella porque se pone histérica"? :-))

    Por concretar:
    - ¿Hay diferencias naturales entre los sexos no atribuibles a la educación? Creo que sí.
    - ¿Tiende el sistema educativo a premiar a los más dóciles por una cuestión de comodidad? También creo que sí.
    - ¿Se puede decir que exclusivamente son las mujeres las que niegan las diferencias naturales por sexo? Pues no. Las teorías culturalistas son apoyadas por muchos.
    - ¿Se puede decir que las profesoras son incapaces de entender y atender las diferencias de aprendizaje y de comportamiento de niñas y niños, o que lo sean pero en menor medida que los profesores varones? Pues creo que no, que no se puede decir. Este es el punto de la discordia y que creo que no has argumentado más allá de apelando a la autoridad de varias psicólogas.

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    1. No esperaba este golpe bajo, pero el hilo está ahí para que se compruebe lo que cada uno llevamos dicho. Dices que no te sientes tocada en lo personal pero luego interpretas que te he llamado histérica.

      No sé si puede haber más contradicción entre lo que dices en una línea y la siguiente. Te da igual que la afirmación sea mía o de Susan Pinker. Y finalmente interpretas que el objeto del debate no está en si los niños varones están siendo discriminados sino que pretendes que de lo que hablemos sea de la capacidad o no de las profesoras. Francamente decepcionante.

      Por cierto sería compatible que una mayoría de profesoras piensen y actúen de una manera, en ese sentido hay que leer las citas, y que tú, mujer y profesora concreta, lo hagas de una manera diferente, sin que la afirmación inicial pierda valor. Entiendo que sigues personalizando mucho, aunque no sé si esto te parecerá una sutileza.

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  10. Cristina, es evidente que la entrada no te gusta, como es evidente que te da igual si se sostiene en afirmaciones que yo me saco de la manga o responden a algo más, por ejemplo la obra y la experiencia de personas con una importante y reconocida trayectoria intelectual y científica reconocida internacionalmente.

    Es evidente que se te hace incómodo reconocer que eso pueda ser lo que esté pasando en las aulas y a falta de mejor criterio has decidido convertir el debate en una mala réplica de esos horrorosos que se producen en tantos parlamentos del mundo, no sólo el nuestro, en que básicamente lo que se hace es insultar.

    Desde luego, no me gustaría que en lugar de ser aquí en la red y en mi bitácora, pudiera ser en un aula en la que yo estuviese como alumno tuyo, porque si de lo escrito por mí y de lo que queda constancia has deducido lo que has deducido, no quiero ni pensar lo que pudieras interpretar de lo únicamente hubieras oído al calor de un debate cara a cara.

    Te pediría que hicieses una relectura del texto y luego lo que te apeteciese, pero si decidieras seguir en el debate abandonases ese tono personalista ya que no es a ti a quien se refiere la entrada, ni a ti que se está juzgando, sino a lo que interpretamos que sucede en las aulas los que suscribimos el contenido de la misma y desde luego en la parte que les toca las autoras de las citas, que puedo asegurarte las tienen más contundentes.

    Por cierto en tu bitácora montones de veces has hecho importante críticas de tus profesores y compañeros de profesión y en más de una ocasión has manifestado que te sientes una especie rara en el mundo de magisterio, lo cual pueda de algún modo hacerte ver que quizá lo aquí recogido no esté tan lejos de la verdad.

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  11. Emilio, lo de histérica va acompañado de una cara sonriente. Realmente no pienso que me hayas llamado histérica. Lo que ocurre es que las frases: "Sentirte tocada en lo personal creo que introduce en el debate un aspecto emocional que de hacerle caso desviaría el debate por unos derroteros que desde luego a mí no me apetecen nada, pero que estás en tu derecho a plantear" dan a entender que mi supuesta implicación emocional me incapacita para este debate. En cualquier caso, te pido disculpas. Ya te digo que no creo que me veas como histérica... aunque sí sentí cierta desconsideración en tus palabras, no lo voy a negar. Porque, honestamente, no creo haber llevado esta discusión al terreno personal y me extraña que lo estés viendo así.

    No entiendo por qué hablas de contradicción cuando en el primer y tercer comentario escribí básicamente lo mismo. De nuevo: estoy en desacuerdo fundamentalmente con estas afirmaciones:

    "La psicóloga Susan Pinker, llega a la conclusión de que lo más habitual en las aulas mixtas es que las profesoras se vean abrumadas por el comportamiento y forma de reaccionar de los varones, más revoltosos en general que las niñas, y suelen reaccionar con frustración, regañando y castigando al subgrupo de chicos. Si se favorece a alguien con atención positiva suele ser a las niñas, cuya conducta resulta más controlada y manejable para el profesorado femenino.": Porque pienso que no hay ninguna razón para suponer que las profesoras se sientan más abrumadas que los profesores varones y que favorezcan más a las niñas que estos.

    Las profesoras siguen pautas típicamente femeninas de actuación, prefieren la colaboración a la competitividad; la tranquilidad a la tensión y confrontación en el aula; la relación amistosa con los alumnos a la jerárquica; la quietud frente al movimiento…" Porque, si bien opino que hay diferencias biológicas entre hombres y mujeres, en este caso creo que se han sobresimplificado esas diferencias. Además de que pienso que, por ejemplo, la colaboración y la tranquilidad son positivas tanto para niños como para niñas.

    "(...) porque seguramente también el profesorado masculino empatice mejor con los alumnos varones." (afirmación de tu cosecha): Porque creo que no hay razones para afirmar algo así.

    Respecto a mí segundo comentario, no es que me dé igual que las afirmaciones las haya hecho Susan Pinker o tú... es que entiendo que tú las compartes (¿o no es así?) y por eso me he dirigido a ti. Y no dudo que las personas que has nombrado sean profesionales muy respetadas... pero con argumentos de autoridad no llegamos a ningún sitio.

    Quizás no era esta la línea de debate que tú querías seguir. Intervine porque das a entender que la solución del problema (que es real, que no niego que exista y que tampoco se me hace incómodo reconocer) está en sustituir a las profesoras por profesores varones, o en la segregación por sexo. Y creo que no es así.

    Por último, no creo que lo que escribo en mi bitácora contradiga lo que he escrito aquí. Creo que estamos de acuerdo en muchas cosas. Sin embargo, repito, para mí la fuente del problema no está en la feminización de la enseñanza como se da a entender en este post (y en muchos otros de tu bitácora). A propósito, ¿cómo se explicaría dentro del paradigma que defiendes el mejor rendimiento de los niños en matemáticas?

    Y ahora sí, un último comentario para que no se me acuse de intrusismo profesional. Los maestros no son todavía mis compañeros de profesión: por ahora soy sólo estudiante.

    Un saludo.

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  12. Esquemáticamente, por si ayuda a clarificar.

    No pretendo convertir el debate en un argumento de autoridad derivado de la personalidad de las citas que contiene, aunque creo que no se puede menospreciar algo así.

    Sobre que nuestra escuela se mueve dentro del paradigma culturalista, feminista y constructivista me parece que es algo en lo que podemos estar de acuerdo como también que ese modelo ignora las diferencias biológicas de niños y niñas.

    Que la neurociencia y la psicología han demostrado que los ritmos de maduración cognitiva y emocional de niños y niñas son diferentes no sé si lo compartes pero hay una extensa bibliografía al respecto que si hiciese falta podríamos ir desgranando.

    A partir de la aceptación de esas dos premisas entiendo que sería más fácil acercar posiciones. Por cierto, lo de las matemáticas se explica porque en general los chicos tienen una mejor aptitud para ellas, como la tienen peor para la lengua. De ahí que sea preciso que nuestro sistema se dé cuenta que no se pueden obviar las diferencias de sexo, que es lo que ahora hace.

    En cualquier caso el valor de ambas predisposiciones no es el mismo. Sin matemáticas se pueden y de hecho se hacen, y con buen currículo, montones de carreras. Sin lengua o con un grado muy deficiente de ella no se acaba ni la ESO que es lo que está sucediendo con montones de chicos.

    La entrada representa un proceso de maduración de muchas cosas y contrastar posiciones y estudiar lo que sucede en el mundo real. PISA suministra un muy buen material, pero los datos para su correcta interpretación precisan de un marco teórico y unas hipótesis que es lo que trato de exponer.

    Por cierto estoy abierto a cualquier tipo de debate siempre que nos permita un intercambio de ideas y opiniones que no necesariamente se tienen que compartir, pero que ayudan a entender aquello de lo que hablamos.

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  13. Muy pertinente la apostilla añadida a este entrada, que matiza claramente algunas proyecciones personales que se han manifestado en algunos comentarios. No es sólo el aula en cualquier caso el terreno en el que se ensancha la brecha educativa de género. Como muestra, el enlace que incluyo relativo a una novela que ha sido extensamente promocionada en programas "del corazón" (de las las vísceras, según se mire). Habla de la "wacu girls" (World Ambitius Cool Unique- chicas ambiciosas, cosmopolitas de buen rollo y únicas). Es obvio que se trata de segmentar un nicho de mercado (importado de alguna agencia de Madison Avenue), que les dirá a las chicas wacu que tienen que consumir y que chicos son dignos de las chicas wacu, pero es una muestra más de la exaltación de lo femenino frente a la degradación de lo masculino que tantas veces hemos comentado en este blog:

    http://www.daybyday-blog.com/2012/04/wacu-girls.html

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    1. Anónimo12:01 a. m.

      Plutarco: acabo de ver este enlace y me temo que debes estar equivocado con el significado de las siglas. Tiene que ser WACU de "WACUIDAD"
      Arturo

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    2. Arturo...¿y qué son el neofeminismo, el culturalismo y el constructivismo sino pura vacuidad?. Las wacu girls son destilación de esa vacuidad de la que parece ser se quiere construir un nuevo neoconsumismo. En cuanto el libro haya alcanzado una lectura crítica, empezarán a anunciar los productos merecedores de ser consumidos vacuamente.

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  14. Anónimo1:20 a. m.

    Yo propondría tres posibles soluciones:

    1. Exigir igualdad en torno al número de profesores y profesoras. Por el simple hecho de que son hombres y mujeres con los que el niño deberá tratar en un futuro y conviene que aprendan a interactuar y a tratar con sus diferentes psicologías y formas de ser.

    2. Si muchos maestros prefieren a las niñas no creo que sea porque son más dóciles, sino porque son más obedientes. Si las clases son sentados y en silencio. ¿no es normal que beneficie a las personas más pasivas y sumisas? ¿Porqué no fomentar las clases más activas dónde exista una relación más bidireccional y participativa? ¿No sería más justo para los más activos e inconformes?

    3. Establecer un mecanismo de selección rígido con el profesorado en clases prácticas supervisadas por otros profesionales. Si el proferor/a se frustra, se cabrea, se vuelve hostigador y no sabe sacar el mejor rendimiento de sus alumnos a lo mejor es que NO DEBE SER PROFESOR/A. No hay que olvidar que estamos hablando de niños. Asi que la paciencia y comprensión. Y sobre todo, psicología...

    Iván.

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    1. Anónimo6:24 p. m.

      Si Ivan, tienes razón en parte, pero ¿sabeis y creo que es mi humilde opinión, por qué no hay hombres en las clases de niñ@s tan pequeñitos sobre todo en los cursos de infantil y durante los primeros cursos de primaria?, lo contestare con otra pregunta ¿si una nenita de tres,ó cuatro añitos te pide ir al baño, y fuera vuestra hija, os gustaria que la llevara un hombre, que es el profesor?.
      Una profesora de infantil

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    2. Anónimo7:26 p. m.

      Una profesora de infantil:
      ¿Y qué si la lleva un hombre? salvo que seas de la horda de los que piensan que todo hombre lleva un pederasta-violador dentro.
      En cualquier caso tu argumento no es muy válido, creo que está poco meditado. Con ese argumento se podría explicar que los profesores hombres fueran rechazados a posteriori, pero es que no llegan a acceder al puesto, y por tanto no tenemos la oportunidad de disgustarnos al ver como lleva al baño a nuestra nenita. Yo opino que las causas se parecen más a las que hacen que haya tan pocas mujeres fontaneras o electicistas.
      Arturo

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    3. En cualquier caso, el argumento de "una profesora de infantil" no deja de ser un reflejo del nuevo sexismo que bajo el manto ideológico del neofeminismo se extiende en nuestra sociedad. Es como decir que no hay más pilotos de aviones femeninas o controladoras aéreas porque las mujeres se ponen más nerviosas (¿histéricas, por usar la denominación freudiana?) en situaciones de estrés y peligro. Llamar violadores en potencia o maltradores a los hombres sale gratis (así lo estipulan ya muchas leyes en Occidente), poner en duda la capacidad femenina de hacerlo todo bien es volver a "planteamientos patriarcales y opresores del pasado".

      Os adjunto un artículo "perla" sobre una nueva supuesta tendencia de las mujeres a casarse con hombres de menor estatus. Ni una mención a porqué esos hombres tienen menor estatus (fracaso escolar galopante, que es de lo que trata esencialmente esta entrada):

      http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/04/18/las-mujeres-se-casan-con-hombres-de-menor-estatus-96332/

      Afortunadamente los comentarios que acompañan a la noticia ponen en evidencia su simplicidad de planteamiento.

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  15. Anónimo9:41 p. m.

    Hola Arturo, me parece que has constestado a mi pregunta más con la mano en el corazón que con la cabeza, siento que no hayais interpretado bien mis argumentos, tengo que decir que no soy feminista y además tengo que reconocer que en este asunto y en otros muchos el hombre, por desgracia, está en desventaja y además tiene muchos prejuicios y quiero que sepais, que esto que he expuesto anteriormente, lo hemos hablado muchas veces con nuestros compañeros masculinos y estos nos han comentado que sería una insensated o una temeridad que trabajasen hombres con niños tan pequeños, precisamente porque saben que ni las mamas ni los papas lo tolerarian y además y creo que vosotros lo deberiais de saber os podrian traer todo tipo de problemas, que no sabeis la cantidad de mentiras que cuentan los niños, y en este caso vuelvo a decir y lo reconozco que las mujeres estamos blindadas, cosa que no pasa con los hombres, ya sabeis a lo que me refiero.
    Atentamente Una profesora de Infantil.

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    1. En mi opinión este tipo de argumentos si bien no hay que dejarlos caer en saco roto tampoco pueden se pueden convertir en absolutos porque siguiendo un razonamiento similar nos podríamos encontrar recomendando a los médicos varones que no elijan la especialidad de ginecología.

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    2. Anónimo1:30 a. m.

      Voy a decirte lo que estás haciendo profesora infantil.

      Tu argumento utiliza varios tipos de falacia para poder sostenerse. Las divido en cuatro.

      -Falacia por asociación: hay hombres que son pederastas. El profesor es un hombre; por lo tanto, el profesor ha de ser pederasta. Magnífico. Por cierto, ¿sabes que el maltrato infantil es mayor porcentualmente en mujeres?

      -Falacia de autoridad (ad verecundiam): "yo y mis compañeros masculinos lo hemos hablado muchas veces" Por favor, ¿quién se cree eso? Si yo fuera tu compañero te diría que NO HAY NINGUN PROBLEMA en que un profesor acompañe a una niña al servicio.

      -Falacia de la amenaza o el miedo (ad baculum): "el hombre está en desventaja", " os traería todo tipo de problemas", "las mujeres estamos blindadas", "saben que ni las mamas ni los papas lo tolerarían y os pondrían todo tipo de problemas".

      -Falacia demagógica (ad populum): Asumes que todo el mundo preferiría que "su hija" trabajase con profesoras porque de lo contrario sería un "temeridad y una "insensatez".

      No hace falta que seas feminista para compartir su mentalidad. En eso consiste las corrientes de pensamiento. Te infectan y sin darte cuenta acabas siendo partícipe activo en su ideología y su proceso de criminalización hacia el hombre. Seas consciente de ello o no.

      Por último, una última anotación. Dices que "en este asunto y en otros muchos, el hombre, tiene muchos prejuicios".... ?¿?¿??¿??¿?¿?¿?¿?. o_O

      Te iba a decir que en esta falacia generalizas, pero realmente lo que creo es que proyectas...
      Un saludo.

      Iván.

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    3. Anónimo11:10 a. m.

      Hola Iván, soy profesor de primaria y tengo que decirte que la profesora de infantil tiene razón, porque, ni a ninugún profesor masuculino que conozco ni a mí por mucho que nos pagaran dariamos clases a niños tan pequenos, por razones obvias que algunas de ellas las ha expuesto nuestra compañera de infantil en este foro. Yo ducho y llevo al baño a mis hijas, pero no a los hijos de los demás y no porque no sepa, porque para eso no hace falta niguna carrera universitaria, lo que pasa es que la Sociedad de momento no lo perminte y fijaros como estarán las cosas que no hace mucho tiempo a un hombre no se le permitió compartir asiento al lado de un niño durante un vuelo en una compañia australiana ¿si esto ya ni te lo permiten cómo van a permitir que un hombre lleve a us hija al baño, auque sea su profesor?
      Un PROFESOR DE PRIMARIA

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    4. Anónimo11:29 a. m.

      Me temo que no hayamos interpretado corrctamente a profesora de educación infantil: sospecho que donde dice que los hombres tienen muchos prejuicios quiere decir que tienen muchos problemas (perjuicios de perjudicar, no prejuicios de prejuzgar, unas letras le bailan a cualquiera), y donde dice "yo y mis compañeros masculinos lo hemos hablado muchas veces" entiendo que se refiere a que hablaron del temor que les produce a ellos, la posible reacción adversa de padres y autoridades, y no es para menos.

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  16. La entrada podía ampliarse y completarse y, espero en algún momento poder hacerlo, con la tendencia, en los sistemas educativos que más están fallando, a minusvalorar las Matemáticas y la Ciencia -el nuestro en ese sentido puede tomarse como modelo- mientras las asignaturas relacionadas con la lengua llenan el horario y tienen una gran preponderancia en el currículo.

    Quizá todos recordaréis la intervención de Carlos Elías en los Encuentros de las 2 culturas y el relato que hizo de cómo el Ministerio de educación le pidió que el manual de Ciencias para el mundo contemporáneo no contuviese ni una sola ecuación, ni una sola fórmula, porque de otro modo no los entendería nadie.

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  17. Anónimo10:01 p. m.

    En cuanto a la Brecha educativa niños/as, el principal problema está en el sistema de educación que hay actualmente en España y me estoy refiriendo que, mantener juntos a niños y niñas tan pequenos es una autentica locura, porque como bien he leido en este foro,y no hace falta ser un lumbreras para darse cuenta que en general un niño y una niña de 3, 4, 5 y 6 años, son totalmente diferentes, pero no como dicen muchas madres de sus propios hijos varones que si son más torpes, que dan mucha más guerra, son más movidos, etc, el problema es que la maduración cognitiva entre niños y niñas es totalmente diferente, siendo mucho más precaces ellas en detrimento de los varones y es por esto el incremento tan alto que hay de fracaso escolar masculino, en este caso los discriminados y los perjudicados son los varones, pero cuando las feministas radicales se mofan de estos argumentos, pienso a veces, como si hubiera un complot para que los varones no levanten cabeza.
    Una profesora de Infantil.

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    1. Aunque ya lo apunté en otro momento entiendo que es posible mantener la escuela mixta si bien teniendo en cuenta lo que en la entrada se comenta: habría que realizar importantes ajustes y adoptar refuerzos para compensar aquellas destrezas en las que los alumnos por su edad cronológica o su desarrollo cognitivo sufren retraso. Es decir, no se puede estar exigiendo a los alumnos en función de su edad cronológica porque primero, ésta abarca un período de 12 meses de diferencia, que en las edades de infantil y primaria se nota mucho y, segundo, olvidando el desfase en el desarrollo cognitivo de los varones. La escuela debe garantizar igualdad de oportunidades, no ventajas, y los objetivos deben ser más de etapa que de curso siendo lo importante que los alumnos al terminar Primaria, etapa a partir de la cual este problema se suaviza enormemente, tengan un buen nivel de lectoescritura y cálculo y conociendo las técnicas de estudio para enfrentarse a la educación secundaria.

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    2. Colegios que tienen implantada una educación verdaderamente personalizada consiguen compensar las diferencias de maduración cognitivas entre sexos. Desgraciadamente, existen pocos entornos de ese tipo en el sistema educativo español.

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  18. Anónimo9:38 a. m.

    Cristina, sería interesante que nos contases tú que estás haciendo magisterio cómo se aborda esta cuestión, si se toca algo relativo a la neurociencia y el diferente desarrollo cognitivo de niños y niñas y si se prepara al profesor para una clase mixta o, si como se apunta en la entrada, se hace tabla rasa y se supone un proceso de maduración intelectual y emocional igual para chicos y para chicas. Tengo la impresión de que lo que nos puedas contar resulte muy interesante.

    Alberto

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  19. Profesor de primaria, digo yo que los profesores y profesoras de primaria tendréis algo más que decir del estado de nuestra educación en los primeros tramos educativos y sobre el trato dispensado a niños y niñas que la cuestión de si se un profesor varón puede o no llevar a una alumna al servicio. Entiendo que encerrarse en esa cuestión que como mínimo es discutible y aquí ya varios manifestamos que no compartíamos vuestro criterio, no debe impedir que habléis de otras cosas por ejemplo la afirmación de que los alumnos acaban fracasando en secundaria pero al terminar la primaria ya se sabe quienes son los candidatos.

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  20. Anónimo1:39 p. m.

    No sé porque, pero sospecho que "profesora infantil" y "profesor de primaria" son la misma persona. Si no fuese así, lo siento, y me dirijo a profesor de primaria.

    Dices que no darías clase a niños pequeños por mucho que te pagaran (POR MUCHO QUE TE PAGARAN!!!) y por razones obvias (?¿?¿¿¿?). O_o

    No entiendo a que te refieres cuando hablas de "la sociedad". La sociedad no dice nada porque no se le consulta, y no suele ser más que un ente que utilizamos para sostener nuestros argumentos. Tan válido es que tu digas "la sociedad no lo permite" como que yo diga "la sociedad sí lo permite". Y tan panchos...

    Lo que no se puede hacer es argumentar sembrando la duda sobre la naturaleza, la profesionalidad y la competencia del hombre. Si exigimos igualdad y respeto hacia la mujer en el desempeño de roles que han sido mayoritariamente masculinos, hemos de hacer lo propio con el hombre. Además de defenderlo y propiciarlo. Y también criticar el prejuicio, que en este caso, es sinónimo de perjuicio.

    Un saludo.

    Iván.

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  21. La mayor precocidad de las niñas en el desarrollo de las habilidades verbales y la lectoescritura nos sitúa ante un problema de tipo universal pero, como en este país siempre nos ha gustado ser más papistas que el Papa, en lugar de diseñar medidas que corrijan esa inicial desventaja de los varones, nos hemos dedicado en los últimos años a diseñar un modelo de absoluta preponderancia del razonamiento verbal en detrimento del razonamiento matemático, las habilidades técnicas y la capacidad visuoespacial. Claro está, al elevadísimo coste de que determinadas facultades como Derecho, Sociología o Periodismo están completamente sobresaturadas mientras las de Ciencias se vacían a pesar de la rebaja de los niveles de acceso y exigencia, como en más de una ocasión hemos mentado en esta bitácora, lo que indudablemente incidirá no sólo en nuestro desarrollo científico, también en el técnico y desde luego en la formación de emprendedores.

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    1. Emilio, en el aspecto de formación de emprendedores, mi comunidad autónoma proporcionaba hasta hace poco cursos especializados y acceso a fuentes de financiación para...emprendedoras. Creo recordar también alguna campaña realizada al respecto por el extinto Ministerio de igualdad bajo Bibiana Aído.

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  22. En relación con este tema de las Matemáticas y la Ciencia cuenta Inger Enkvist en su último libro: La buena y la mala educación que"...para Suecia, lo sucedido en el mundo de la educación es un cuento de horror. Los informes TIMMS (Trends in International Mathematics and Science Study) constatan que, en matemáticas, Suecia tenía el puesto número 5 en 1995 y en 2007 había bajado al puesto número 12; la puntuación ha bajado de 540 a 491. En ciencias naturales, Suecia estaba en 1995 en el puesto número 4 y en 2007 en el número 12, lo cual en puntos corresponde a una descenso de 553a 511. Tal como andan la cosas, en la próxima medición es probable que Suecia siga bajando. En la recogida de datos de 2007, ningún país de los 18 que participan en TIMMS había perdido tanto."

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  23. Me parece que esta afirmación de Cristina es especialmente importante para el problema del que estamos hablando:

    "en la carrera (al menos en mi facultad) no se habla del diferente desarrollo cognitivo de niños y niñas. Se habla de niños en genérico. Pero vamos, mi opinión sobre la carrera es pésima. En estos tres años yo no he aprendido nada que tuviera sentido".

    Soy escéptico respecto a la importancia de la paridad en el profesorado. Opino que lo más importante es que los profesores sean competentes, independientemente de su sexo, y aunque el proporcionar una figura masculina positiva pueda tener su importancia para los niños, no estoy seguro de que ese deba ser un factor para preferir un profesor mediocre antes que una profesora excelente.

    Creo que algunos de los participantes en este debate cometen, al reclamar la paridad en el profesorado, el mismo error que los que reclaman la paridad en las listas electorales. El que haya un mayor número de profesoras no significa que los niños se vean perjudicados automáticamente, igual que un mayor número de hombres en política no tiene por qué suponer un perjuicio para las mujeres.

    La afirmación de Cristina me parece preocupante porque, entre todas las diferencias entre el sistema educativo finlandés, ejemplo de excelencia, y el español, siempre he pensado que la más importante es la calidad de la formación y competencia de sus profesores. Allí el profesor goza de un gran prestigio y son solo los mejores estudiantes los que consiguen llegar a serlo. Por eso me parece grave que una estudiante de Magisterio en España diga esto.

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  24. Estoy completamente de acuerdo con Manu en lo de la importancia del profesorado. El informe McKinsey, que lleva muchísimo tiempo colgado entre los documentos, lo puso de manifiesto en su momento y toda la experiencia hasta el presente así lo corrobora. Solo añadir que una buena escuela es aquella que cuenta con buenos profesores que ejercen de tales porque a la misma aún no ha llegado la nueva pedagogía: esa que dice que la formación se la han de procurar los alumnos y que la función del profesor es la de guía y apoyo.

    Quiero de todos modos llamar vuestra atención sobre un aspecto para lo que me valdré de una nueva cita del libro de Inger Enkvist que dice: “Cuando los finlandeses comparan su escuela comprensiva con la sueca, consideran que la suya está más enfocada a la socialización de los alumnos que a los fines políticos”.

    Y por fines políticos debemos entender el giro copernicano de la educación sueca cuando a principios de los años setenta decidió que siendo una sociedad con un elevado grado de igualdad debía serlo todavía más y optó por la vía de la igualdad de género, consiguiendo cuarenta años después que efectivamente las chicas sean mejores que los chicos en todo, pero al altísimo coste de un sistema que se ha visto gravemente devaluado como lo confirman las cifras del mi anterior comentario en este mismo hilo.

    En cualquier caso, como se relata en el libro mencionado, Suecia se ha dado cuenta del enorme error cometido “… y ha lanzado un ambicioso plan de rectificación de la política anterior basada en la nueva pedagogía, por considerarla claramente equivocada de acuerdo a los resultados apreciados en los últimos años.”

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    1. Totalmente de acuerdo con la importancia de la excelencia en el profesorado, que efectivamente me ha hecho recordar el informe que menciona Emilio, así como otro de la Fundación Bill Gates, que empezó, lógicamente, hace años poniendo énfasis en la importancia de la tecnología, para reconocer finalmente que el factor esencial en el aula es el profesor.

      Sin forzar la paridad que algunos han reclamado en este hilo, aumentar la presencia de buen profesorado masculino tendría una incidencia positiva en las aulas aunque sólo sea porque se aumente el segmento de población competente que se incorpore a la enseñanza y quizás también en relación a otros temas que ha mencionado el autor de esta bitácora. Quizás la mejor manera sea hacer de la enseñanza una profesión respetada por nuestra sociedad y remunerada conforme al grado de importancia que los políticos dicen que tiene.

      Los hombres tienden a inclinarse por estudios y profesiones que ofrecen buenos ingresos. Las mujeres parecen valorar más puestos de trabajo estables y que faciliten la conciliación con su vida personal (son numerosos los estudios que muestran este fenómeno en diferentes países y culturas). Quizás esa sea la razón y no otra por la que no haya más profesores masculinos en la enseñanza española.

      En Finlandia en cualquier caso, y según cifras que he sacado de Internet, el 95% de los profesores están afiliados al sindicatos de educación, al que cotizan el un porcentaje de sus salarios. El 74 % de los afiliados son mujeres, el 26% son hombres. Más que la composición por sexo de su profesorado, quizás sea el abandono de los fines políticos lo que hace que gocen de un buen sistema educativo en Finlandia.

      http://www.oaj.fi/portal/page?_pageid=515,452376&_dad=portal&_schema=PORTAL

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  25. Anónimo9:59 a. m.

    En relación con los sindicatos quizá haya que decir que en nuestro país se han convertido en uno de los principales escollos para cualquier reforma y, no solo porque de hecho sean las correa de transmisión de las posiciones neofeministas, también porque al no tener como centro de su interés a los alumnos sino a los profesores y, como pensar es lo que más cuesta, todas sus propuestas van en la dirección de contratar más profesores aunque sea a costa de sobrecargar el horario escolar y, resolverlo todo con dinero cuando no es el dinero lo que arreglará nuestra escuela, pues sabido es que a partir de un determinado nivel esta variable no incide en la mejora de la calidad de la enseñanza. De ese modo no existe en la discusión del sistema educativo la posición de los profesores y especialistas que anteponen la calidad del sistema a cualquier otra cosa, lo que en nuestro país implicaría aligerar materias y horario, e incidiría en la perspectiva del alumno que debe gozar de todas las garantías de una profesorado bien formado y entregado a su profesión.

    Alberto

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  26. Anónimo2:01 a. m.

    No había leído nada de María Calvo en la vida, pero a la misma conclusión he llegado yo viendo a alguno de mis hijos educado por mujeres.
    Lola

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  27. Anónimo3:44 p. m.

    El gran problema de la educación en este, y en otros países, es que esta más centrada en la búsqueda de resultados académicos, que en los mismos procesos de aprendizaje, sean los educandos niños o niñas. Y centrarse en los procesos de aprendizaje es crucial para niños en etapa pre-escolar, pero no debe descuidarse en primaria o secundaria. Este enfoque es crucial porque se centra en cómo los niños y niñas, individualmente, van enfocando e impulsando su propio aprendizaje. El cerebro humano, saliéndonos del enfoque de género, no es capaz de no aprender. El impulso de cada niño o niña hacia el aprendizaje es, pues, una cuestión natural. El tema reside en cómo los educadores guían este impulso creador hacia procesos más integrales de educación. El aprendizaje no se puede imponer siguiendo un plan externo, sino que es un proceso activo, de descubrimiento del entorno, y la educación debe ser una guía que ellos observen sus necesidades, sus sentimientos, emociones, pensamientos; el educador debe guiarles para que vean por ellos mismos los resultados de sus actos. La educación requiere de más pro-actividad no sólo por parte de los educadores, sino también de todos los individuos de la sociedad. La insistencia en que la Educación es un problema de todos, no es un capricho. Y los recortes en este son un desacierto que pagaremos tarde o temprano. El aprendizaje en la etapa pre-escolar y primaria debe ser más concreto, práctico y sensorial. Esto es aún más importante en una sociedad mediática donde los niños cada vez tienen menos experiencias de este tipo. Los niños y niñas experimentan instintivamente como seres creadores en un gran espacio de experiencias que incluye la posibilidad de error y fracaso. Inculcar valores debe ser enfocado de este modo, a través de la maduración de las estructuras de la comprensión, en lugar de la reproducción mecánica de contenidos y valores impuestos. Este es uno de los mayores escollos en la educación tal y como se está concibiendo en nuestro país. La Educación pre-escolar y primaria debe facilitar al niño el acceso a su ser infantil a través de constantes pruebas a sí mismos, incluido el hecho de poder cometer errores sin evaluación externa y sin presión selectiva. Hay que tener muy en cuenta que el aprendizaje en general está muy asociado a las emociones. Se ha demostrado que cuando hay emociones positivas acompañando el proceso de aprendizaje, la capacidad de memorización se eleva en mayor medida. En cambio, el miedo o sentimientos de coerción impiden el aprendizaje. Los educadores deberían moderar para que niños y niñas encuentren por sí mismos y con la ayuda de todos, la solución a sus problemas y dificultades, lo que les hace ser responsables de la decisión tomada, y esta responsabilidad les hará impulsar su aprendizaje a través de aciertos y errores. Sin embargo, si los límites no se reclaman con consecuencia e intervención directa por parte de padres y educadores, la dinámica de grupo de los alumnos se puede volver destructiva. Esta es la razón por la que si esto no se hace desde edades muy temprana, luego tendremos el caso de adolescentes haciendo bulling a otros alumnos, incluso contra sus profesores.
    Aníbal

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  28. Anónimo3:44 p. m.

    Como pueden observar, hay cuestiones generales que sirven tanto a niños o niñas, antes de pasar a la división de la educación específica para cada individuo o incluso por género. El cerebro puede tener diferencias de aptitud con respecto al genero, pero hay cuestiones generales que no deben ser soslayadas. Conozco hombres que son excelentes para las letras y mujeres que son muy buenas para las matemáticas y las ciencias en general. Esas aulas atestadas de niñ@s, en el que los profesores no pueden atender a individuos concretos, o según su género, está costando mucho para la educación futura. Y creo que los recortes en este sentido lo pagaremos muy caro en el futuro. Y la educación es asunto de todos, pero la responsabilidad en el aprendizaje es individual. Puedo añadir a esto, que conozco personas de ambos géneros que no tienen un título universitario, ni siquiera de COU, sin embargo tienen una altísima educación académica que han obtenido por sí mismos, por su propio impulso, inquietud y actitud hacia el aprendizaje. Estas personas no pueden quedar marginadas, por lo que el sistema educativo debería enfocarse en proveer oportunidades para estas personas de examinarse y tener acceso a la educación universitaria según su vocación. Otra cosa que falla es la educación vocacional. Pero claro, para todo esto haría falta invertir y hacer más flexible el sistema educativo, que hoy es demasiado rígido, aplicando el principio de igualdad de oportunidades para todos.
    Un saludo,
    Aníbal.

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  29. Anónimo10:19 p. m.

    Hay cosas por encima de los sexos, que fastidian la educación española

    El principal problema es el plan de estudios, está mal hecho porque da demasiados temarios en poco tiempo, en vez de profundizar un poco más y los siguientes años sólo tener que repasarlo y no repetirlo todo de nuevo. Después los profesores, que son pésimos, sobre todo los de los colegios públicos (he hido a 5), hay honrosas excepciones, pero la mayoría son amargados que acaban siendo profes de cole frusrados por no conseguir otras cosas, cada profesor enseña lo que le da la gana, hay un caos importante, la nota media para ser profesor es 5.5, en los países con mejor educación del mundo a los profesores se les evalúa cada año, aquí no, y podría seguir. Las mafias editoriales son una lacra, y una estafa para todos, unos pocos hacen un meganegocio a base de familias que no tienen casi ni para comer, y algunos profesores están compinchados con ellas porque te obligan a comprarte los libros, y si no lo haces te ponen negativos o te echan de clase. La mayoría de profesores no son así y muchos nos avisan de que sigamos usando el libro del año pasado y nos dan el temario nuevo.
    La ley de educación ha sido cambiado más de 11 veces desde el fin de la dictadura, una locura total. Solucionar eso es más importante que la segregación por sexos para la educación.

    Sobre separar por sexos, el problema de los colegios mixtos que he observado es que no enseñan a chicos y chicas a convivir juntos y con respeto, en un colegio de 5º o 6º a 4º de ESO a la hora del recreo ves a los chicos por una lado y a las chicas por el otro. En los cinco colegios a los que he ido los chicos se hacen con las canchas y si no eres muy amiga de ellos no van a aceptarte para jugar. Creo que a las mujeres les vendría bien a partir de la adolescencia ir a colegios separados, y a los hoimbres también, porque en el realidad aunque nos junten no hay integración de verdad, y encima hay muchos líos con las hormonas, el tema del bullyng afecta peor a las mujeres, porque las mujeres maltratadoras suelen maltratar a otras mujeres y los hombres también por temas como rechazo sexual o para burlarse del físico de alguien suelen meterse más con las chicas, al menos es lo que yo he visto, a las gordas se las hacen pasar mucho peor que a los gordos, así como a las feas, a los chicos les fastidian si parecen gays o son asociales o tímidos. Casi siempre los que más maltratan son chicos a nivel físico, y esto no son prejuicios, es lo que he visto a lo largo de mi vida en todas partes, que hay más maltratadores que maltratadoras, a nivel psicologíco los hay de ambos sexos casi por igual.
    En resumen, separar por sexos creo que es bueno para que la gente estudie mejor y más tranquila.

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