Twittear

22 septiembre, 2013

La venda antes de la herida o cómo eludir responsabilidad

Cuando todos los derechos sobre la reproducción son femeninos alguien nos regala esta joya con este título: 

No soy madre porque no quiero


Y estos dos subtítulos:

-        Persiste la presión social a favor de la maternidad, pero no de la paternidad

-        La mujer sin hijos suele ser calificada como egoísta
  

Porque mi pregunta sería: ¿Qué eficacia tendría la presión sobre los hombres si estos carecen de cualquier derecho en este terreno? O es que ¿Un día se puede proclamar: Nosotras parimos, nosotras decidimos, y al siguiente echarle la culpa al de enfrente?


75 comentarios:

  1. Los estudios sociológicos de género que acompañan el texto también son de traca.

    ResponderEliminar
  2. Plutarco, la cuestión a mi entender está en cómo desde el feminismo no existe más regla que aquella de la que resulta la ausencia de responsabilidad de la mujer cualquiera que sea el tema que se aborde. Y en este caso y rompiendo todos los precedentes aplicados a la hora de exigir derechos, se olvida la perspectiva colectiva, la perspectiva de género que sí se aplica a todo lo demás.

    Según este enfoque la mujer es un ser sin obligaciones aún cuando posea todos los derechos como sucede en el caso que nos ocupa. La mujer tiene hijos, o no, cuando quiere, sea con el acuerdo o no de quien vaya a ser el padre de la criatura, incluso con engaño a dicho padre y aquí hay que incluir no solo los casos de paternidad robada, sino también ese porcentaje entre el 10% y el 20% dentro de las familias más tradicionales en las que el hijo no es de quien se cree su padre biológico.

    Pero no solo eso, sino que reclama como suyos los hijos en caso de separación y en la inmensa mayoría de los casos acaba imponiendo su criterio como demuestran las sentencias en caso de litigio por ellos en las que más del 90% se resuelven a favor de la custodia materna. Por no citar ya que en esta sociedad al lado de una figura de la madre sacralizada convive una figura del padre absolutamente bombardeaba y maltrata desde todos lados.
    Y continuando porque el neofeminismo a la hora de los derechos, a la hora de la discriminación positiva y todas las medidas que la acompañan, actúa como si mujer fuese sinónimo de madre, los derechos no son para las madres efectivas, aquellas que pudieran ver limitadas sus posibilidades de promoción por ese hecho sino que los derechos son de género, los derechos son para esas y para todas las mujeres.

    Y lo son sin distinción de clase, son acreedoras a los mismos tanto las trabajadoras como las aristócratas, las que además de trabajar fuera lo hacen también en casa, equiparándolas con quienes no lo hacen ni en un sitio ni en el otro y en muchos casos su gran preocupación de todos los días es saber en qué gastar las sumas de dinero que sus maridos acaudalados ponen a su disposición, como algún reportaje de televisión puso de manifiesto.

    Este es el contexto real en que habría que plantearse el debate sobre la natalidad. Un debate que por tener un pronunciado ángulo social, ya que las cifras de natalidad están no solo en una de las tasas más bajas del mundo, sino que eso sucede en una sociedad montada sobre una dinámica social en relación por ejemplo con la cuestión de las pensiones bien diferente. En algunas comunidades de nuestro país se va ya hacia una situación en la que el número de trabajadores por pensionista se acerca a la proporción 1 a 1, y esa situación económicamente es insostenible, por lo que no queda más remedio que plantear el problema a la opinión pública y abrir un debate social.

    Desde luego mi posición es que se trata de explorar que posibilidades existen de girar una dinámica poblacional como la que ahora mismo tenemos, no por supuesto de imponer a nadie nada, lo que haya de ser deberá ser fruto del respeto a la voluntad individual. Pero lo que no es sostenible es pretender que este tema permanezca, como viene sucediendo con tantas cosas, como tabú o que antes de que se inicie un posible debate haya quien pretenda la coartada de que el hecho mismo de discutirlo constituya ya una presión intolerable sobre las mujeres. En los países nórdicos, esos que nos llevan lustros en políticas de igualdad, por supuesto no todas acertadas, porque el género se quiere universal, mantienen sobre estas cuestiones posiciones bien diferentes a las que desde el statu quo de nuestro país se pretende hacer pasar por verdad única y universal.

    ResponderEliminar
  3. Usted (y cualquier varón) se puede hacer practicar la vasectomía cuando quiera, y tomar así la misma decisión "no quiero tener hijos".
    Si no lo tiene tan claro pero no quiere tener hijos, puede usar preservativos o evitar la fecundación de otras maneras. Eso lo puede hacer de manera completamente autónoma, sin necesitar consenso, permiso ni aprobación de nadie, tampoco de la otra parte.

    Si, por el contrario, quiere tener un hijo, necesita lo mismo que su contraparte: gametos del otro sexo y que haya acuerdo entre dos.
    Hay que notar que estos requisitos son iguales para ambas partes, es decir, ambas partes necesitan que haya consentimiento de la otra parte. Una mujer no puede embarazarse de un hombre si este hombre no quiere.

    ¿Por qué eso no es aparente? ¿por qué parece lo contrario, es decir, que una mujer se puede embarazar cuando quiera sin contar con nadie?
    Pues porque de toda la vida de dios, si un hombre se encuentra con un embarazo no deseado, puede llamarse andana y desentenderse, que es lo que han hecho los varones con los embarazos fuera del matrimonio durante miles de años. La posibilidad de hacerlo, siempre fácil y siempre presente, es la que hace que no se preocupen de diseminar y diseminar y de por dónde diseminan: de ahí que parezca que una mujer puede elegir si se embaraza: porque el posible candidato no es nada melindroso. Durante miles y miles de años no había consecuencias para él y ahí se ha quedado la idea.

    (Ahora puede tener consecuencias, aunque solo económicas y tampoco muy drásticas)

    En resumidas cuentas: los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos legales: a no tener hijos si no quieren, y a tenerlos si quieren, y convencen a alguien para ello.

    (Desde luego, hay matizaciones a esto, que abarca la mayoría de casos, pero no todos. Las excepciones son la violación y la fecundación artificial: una opera a favor de quien tiene útero, la otra opera en contra de quien tiene útero. Hay muchas más violaciones que fecundaciones artificiales)

    ResponderEliminar
  4. Desde luego, la vasectomía evitaría situaciones como esta, muy trendy en EE.UU, aunque también entre el famoso patrio.

    http://www.stacksmag.net/2013/09/expecting-moms-sell-paternity-test-craigslist-new-show.html

    Como relata el siguiente enlace, una vasectomía a tiempo salvo a este hombre de ser un "papa billetera":

    http://news.mensactivism.org/node/7383

    Padres que no quieren ser padres, pero engañados para serlo. No es algo tan nuevo en cualquier caso.

    ResponderEliminar
  5. Aloe, creo que solo te faltó decir que eso de "nosotras parimos, nosotras decidimos" era un invento machista para negar la absoluta igualdad de hombres y mujeres en lo que a los hijos se refiere.

    ResponderEliminar
  6. Puesto en libertad un hombre falsamente acusado de violación. ¿Está ella en la cárcel?.

    http://www.telemadrid.es/noticias/madrid/noticia/el-libertad-el-joven-acusado-de-violar-una-mujer-al-tratarse-de-una-denuncia


    ResponderEliminar
  7. Estoy de acuerdo con ese slogan. No sé por qué se va a arrogar otra persona el derecho a mandar en el cuerpo de quien ha de llevar adelante el embarazo y tener el hijo.

    Solo que eso rula en los dos sentidos. Si los hombres quieren gritar: "nosotros fecundamos, nosotros decidimos", están en su derecho y no seré yo quien lo niegue.
    Por algún motivo, los hombres no se ven impulsados a recordar a voces que solo están dispuestos a poner su semillita donde y cuando ellos quieran y no donde o cuando alguien les obligue. Debe ser porque nadie pretende obligarles.

    ResponderEliminar
  8. Aloe, dices estar de acuerdo con el eslogan: "Nosotras parimos, nosotras decidimos", pero no pareces sacar las conclusiones que de él se derivan. Es una proclamación de derechos unilateral y sin limitaciones y los derechos conllevan siempre obligaciones es lo que les da su grandeza y convierte a las personas en mayores de edad. Soy libre pero eso me exige ser responsable, porque si me extralimito en esa libertad puedo acabar pagándolo caro. Soy responsable del uso que haga de mi libertad.

    Soy yo quien tengo el derecho a decidir sobre el nacimiento o no de quien quiero que sea mi hijo. En eso consiste el derecho, la obligación subsecuente es que luego no puedo pretender que las obligaciones en caso de producirse sean compartidas, incluso del otro y no mías, si tengo el derecho tengo la obligación, he de asumir las derivadas que se desprenden de ese derecho. Y eso es lo que no hace el artículo comentado en la entrada y tú en en tu anterior comentario. En el que ahora comento llevas el asunto al absurdo de nosostros fecundamos... que por supuesto entiendo exclusivamente como maniobra de distracción.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mala lógica.
      Como he dicho antes, las dos partes tienen el derecho de no tener hijos, y el derecho a tener hijos (este consiguiendo la colaboración de otra parte).

      Las obligaciones respecto a los hijos son de sus padres y de sus madres, y eso tiene que ser así independientemente de los acuerdos o desacuerdos de sus progenitores, porque el derecho de los hijos es independiente de ellos.

      La cuestión es que antes de que haya hijos, las dos partes tienen por así decir "derecho de veto", porque pueden no querer tenerlos, y a ninguna de ambas partes se debería obligar a ello. Pero una vez que hay hijo, los derechos de este son autónomos e independientes de si sus padres se llevan bien, mal o regular, de si alguno se ha arrepentido de sus actos o no, y de si han sido previsores y cuidadosos o no: el tiempo de tomar decisiones fue antes.

      Claro, hay una diferencia entre ambas partes, pero esa diferencia es debida a la biología y es inevitable (hoy por hoy, cuando haya replicadores uterinos como en las novelas de c-f volvemos a hablar). El derecho a evitar tener hijos de un hombre se acaba cuando acaba su contribución biológica, que es en la fecundación. El derecho a evitar tener hijos de una mujer se ha de acabar más tarde, porque el embarazo se produce en su cuerpo y a su costa.

      Yo creo que es muy sencillo y lógico.
      Lo que no puedes pretender es que los derechos de un hijo o las obligaciones hacia él dependan de que al padre le dé la gana o no (o a la madre). Nacen de manera autónoma cuando nace el niño.
      Y esto no son maniobras de distracción: es la biología.
      Otra cosa es que lo que yo digo te suene raro, pero por un solo motivo: porque los hombres nunca han reivindicado estas cosas, ya que han podido hacer lo que querían: si querían hacerse cargo, había hijo, si no querían hacerse cargo, no había hijo. Ad libitum.
      La tecnología y la moral social ahora permiten controlar la natalidad con más seguridad y facilidad, y a la vez establecer la paternidad con certeza del 100%. Son dos cambios a los que hay que adaptarse mentalmente.
      Venir con reivindicaciones de señorito del XIX preñando lavanderas ("si quiero el hijo, no puedes abortar sin permiso; pero si no quiero el hijo, debes abortar o mantenerlo tú sola") me parece tremendo.

      Eliminar
  9. Aloe, sitúas el comentario como si fuese una respuesta, pero cualquiera diría que lo habías escrito antes de leer el mío porque no contestas ni una solo de la cuestiones planteadas en el comentario anterior, ni en la entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he visto una sola cuestión que no haya contestado. Es lo único que he hecho, contestar.

      La respuesta ha quedado clara: no.
      Las obligaciones de los padres existen cuando hay un hijo, independientemente de que se hayan arrepentido.
      Tarde. El niño ya existe y tiene derechos propios. Hay que arrepentirse antes.

      En cuanto a que el derecho a decidir implica correlativamente cargas, solo puedo contestar: eso es evidente. Esas cargas no se pueden esquivar, se decida lo que se decida.
      Y son proporcionales al poder de decisión que se reclama, cosa de la que ya se encarga la Naturaleza. Con bastante eficacia, la condenada.

      Como siempre hace, falta su posición y opinión, que no hace explícita. Si lo que defiende no es el punto de vista del señorito decimonónico decidiendo lo que a él le dé la gana respecto al embarazo de la lavandera... ¿CUÁL ES SU PUNTO DE VISTA?

      Supongamos que la mujer no quiere seguir el embarazo y el hombre sí quiere que lo siga. ¿Se deduce que él tiene derecho a imponer su decisión?
      Supongamos que la mujer no quiere abortar y el hombre pretende que aborte ¿Se deduce que él tiene derecho a imponerle el aborto?

      Se dará cuenta de que aquí no se puede votar por mayoría, porque el número de votantes que usted parece exigir para tomar la decisión es exactamente dos. ¿Cuando hay desacuerdo sobre lo que pasa en el útero de una mujer, el voto de calidad que dirime debe ser el del hombre que la embarazó y no el suyo? No me diga.

      Eso no lo dice con claridad, pero parece deducirse y no hay otra declaración más clara. ¿Es así o no?

      Eliminar
  10. Anónimo7:18 p. m.

    No creo que sea muy frecuente que una mujer comente a sus amistades que ha intentado quedarse embarazada, en contra de la voluntad de su pareja, haciéndole creer que ella estaba utilizando algún método anticonceptivo cuando realmente no lo estaba haciendo. Pese a lo infrecuente que 'a priori' pueda ser esta confesión, yo conozco de primera mano (es decir, por boca de la propia interesada) al menos dos casos en los que ha sido así. Supongo que nunca será fácil hacer estadísticas fiables, pero intuyo que tal práctica es muchísimo más frecuente de lo que el pensamiento políticamente correcto está dispuesto a aceptar.

    Por otra parte, en muchos libros de referencia suele darse la cifra del 10% como media típica de falsas paternidades. Malén Ruiz de Elvira (periodista de 'El País') afirma que tal cifra es sólo "una leyenda urbana" y asegura que "según algunos de estos estudios, el porcentaje de falsas paternidades nunca ha sido superior al 3% en el mundo desarrollado". Barcelona, por tanto, no debería formar parte "del mundo desarrollado", porque ya en 1992 un estudio del equipo de Genética Molecular del Hospital de Sant Pau de Barcelona había demostrado que el 7% de las paternidades eran falsas. En cualquier caso, aún en el supuesto de que, como quiere Malén Ruiz de Elvira, 'sólo' el 3% de las paternidades sea falsa, esto es tanto como decir que en España, entre la población actual, mucho más de un millón de personas no son hijas de quien creen ser (claro que si el porcentaje se eleva al 7% entonces el número sería de más de tres millones).

    Pero como los hombres no paren, no tienen el más mínimo derecho a decidir y pueden ser engañados con absoluta impunidad, aunque, eso sí, tienen la obligación de pagar, y esta obligación (a diferencia de lo que sucede en otros países) se extiende muchísimo más allá de los dieciocho años. Y da igual, por cierto, que las pruebas de paternidad demuestren en un momento dado que el padre no es quién pensaba ser: precisará largos años de lucha judicial para conseguir (si lo consigue) que pesen sobre el las cargas financieras que se le impusieron mediante engaño.

    Aquí está el artículo de prensa de Malén Ruiz de Elvira:

    http://www.es.globaltalentnews.com/reflexion/ciencia_presidentes/3939/Ciencia-paternidad-y-mitos-urbanos.html

    Y aquí la noticia del estudio realizado por el equipo de Genética Molecular del Hospital de Sant Pau de Barcelona: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1992/03/19/053.html

    (Athini Glaucopis)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los hombres pueden ser engañados respecto a los métodos anticonceptivos exactamente igual que las mujeres. Cambiar las pastillas anovulatorias es también un clásico, para no hablar de ese otro clásico tan clásico que tiene su propio subgénero de chistes: el de "tranquila, que yo controlo y salgo a tiempo".

      Es un caso de engaño como otros que se dan en las parejas en muchos otros ámbitos. Como los que juegan a escondidas, beben a escondidas, tienen aventuras por ahí o sisan del dinero común. Claro, usted parte de la base de que las esposas o novias engañan a sus parejas y lo contrario no sucede, o no tiene importancia.

      En cuanto a las falsas paternidades, yo sí estoy dispuesta a creerme que son más de las que pensábamos en tiempos menos informados. Es otro caso de lo que decía antes, que los engaños suceden. La vida es así. Antes los hombres engañaban tipicamente a las mujeres diciéndoles que iban a casarse con ellas, y a sus esposas diciéndoles que les eran fieles, y las mujeres engañaban a sus maridos sisándoles en la compra o colándoles algún hijo de otro. Como bien señala, la asimetría de posibilidades al respecto era muy marcada, pero en fin, cada parte hacía lo que podía.

      Hoy en día una mujer que no se fíe de su pareja hará bien en no dejar la anticoncepción en manos de él... y viceversa. Los medios los pueden poner los dos, pero claro, la buena relación implica confianza, y la confianza puede ser traicionada, en una pareja como en una sociedad mercantil, en una alianza militar, o en todo.
      Un gran descubrimiento el que acabamos de hacer, que nadie ha hecho antes que nosotros, creo: la confianza puede ser traicionada. Quien iba a decir que los humanos somos así de perros, eh. Tu quoque fili y todo eso...

      Afortunadamente para los hombres casados, ahora la paternidad se puede comprobar con certeza, y la ley permite rechazar la paternidad legal. Y afortunadamente para las mujeres no casadas, ahora la paternidad se puede comprobar con certeza y ya no depende de la buena voluntad de un hombre para aceptarla. La vida moderna es lo que tiene.

      Así que, como en todos los asuntos de la vida, habrá gente más avisada y menos avisada y gente más confiable y menos confiable: en la infidelidad, en la paternidad, en la bebida, en el juego, en el trabajo, en los asuntos de dinero y en todo. Pero al menos, jugamos todos a lo mismo y con las mismas reglas.

      Eliminar
    2. Y sí, el matrimonio tradicional de nuestra sociedad es patriarcal por excelencia. Usted se ufana en señalar que era supuestamente un gran privilegio para las mujeres porque legalmente sus hijos eran sí o sí de su marido, y considera que los fortísimos castigos vigentes para el adulterio por su parte son una pequeña contrapartida por tan gran privilegio.
      En realidad es al contrario: el matrimonio era (todavía es pero menos) la institución establecida para que los hombres tuvieran hijos. No es que los hijos de su esposa fueran suyos por algún raro privilegio de ella: es que el matrimonio era PARA ESO. Y los hijos que eran de un hombre por matrimonio, eran solo suyos, legalmente. La patria potestad era suya exclusiva, el linaje, apellido y status que se transmitía eran los suyos. Como se suele hacer notar, la autoridad en su familia la tenía él de modo absoluto, sobre esposa e hijos.

      ¿Es esa la única forma de organizar la reproducción y la filiación? Por supuesto que no. Todo el montaje de la familia patriarcal responde a la necesidad creada por la filliación patrilineal, el poder, status y herencia a través de la linea paterna y en manos de los hombres, etc. Si suprimes eso, la necesidad absoluta de que las mujeres estuvieran controladas, vigiladas y sin libertad de movimientos para garantizar que la sangre paterna era la correcta, se esfuman. Hubieran podido hipotéticamente decir: "vamos a transmitir el apellido, los bienes y el linaje por línea materna, y así no se cuelan bastardos en la rancia familia de los Sacovilla-Peláez, porque todos van a ser hijos de su madre aunque esta sea una lagarta. El adulterio está muy feo y lo vamos a castigar de tal o cual manera igual para las dos partes. Y cuando una Sacovilla-Peláez se quede embarazada sin marido, la vamos a tirar de las orejas porque obliga a abuelos y tíos a mantener al hijo sin ayuda, pero vamos, el linaje está a salvo y ya se casará cuando se le pasen los ardores juveniles, se tranquilice un poco y vuelva de dar la vuelta al mundo"

      Por algún motivo, esta sencilla solución nunca se barajó en siglos pasados como alternativa a sacralizar la virginidad, encerrar a las mujeres, privarlas de derechos, obligarlas a casarse salvo que quisieran ser unas parias y convertirlas efectivamente en parias si tenían un hijo solteras.
      Qué raro, eh.

      Eliminar
  11. Anónimo7:31 p. m.

    Por cierto, el Código Napoleónico estableció muy claramente que la paternidad del hijo de una mujer casada se le atribuía absolutamente siempre al marido, y prohibía explícitamente cualquier investigación sobre tal paternidad. Daba igual que el marido pudiera demostrar que durante muchos años él había estado en el otro extremo del Planeta y, por tanto, era imposible que el hijo que su esposa había tenido en esas fechas era suyo: el derecho le obligaba a ser legalmente padre del mismo con todas las consecuencias.

    Esta es, por cierto, la razón que justificaba el diferente tratamiento legal que se daba a la infidelidad: una única relación sexual de la esposa se consideraba adulterio, en tanto que el marido, para ser declarado adúltero, tenía que haber establecido una relación estable con la concubina. El derecho renococía, en este punto, que, dada la obligación inexcusable que tenía el esposo de hacerse cargo de la paternidad de todo lo que engendrara su esposa, la infidelidad casual de la esposa podía tener consecuencias mucho más graves que la infidelidad casual del esposo. Nuestras feministas recuerdan constantemente esta asimetría en la definición del adulterio, pero jamás recuerdan la contrapartida: la paternidad obligatoria, incluso sobre los frutos de la esposa adúltera.

    Antes de las pruebas de paternidad, los hombres podían, es verdad, no reconocer a los hijos que hubieran engendrado fuera del matrimonio (aunque no faltaban sanciones sociales para ello: ¿Quién no conoce a alguien que fue obligado a casarse con la chica a la que había dejado embarazada?). En contrapartida, las mujeres casadas podían obligar a sus maridos a hacerse cargo de la prole que ellas engendraran con sus amantes. ¡El matrimonio: ese invento de la opresión patriarcal!

    (Athini Glaucopis)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo12:48 p. m.

      Muy interesante lo que nos cuenta Athini Glaucopis. Recuerdo que en mi adolescencia llegué a simpatizar -ingenuo de mí- con el feminismo. Eran los años de la transición, y tenían lugar los últimos juicios por adulterio femenino, donde las feministas proclamaban aquello de "Yo también soy adúltera". Lógicamente yo era uno más de los muchos que pensábamos que era injusto y no igualitario que un hombre pudiese ser infiel, y que, por el contrario, a una mujer no se le permitiese lo mismo. Gracias a lo dicho por Athini ahora comprendo que no era cuestión de "moralidad machista", sino que había un trasfondo que hábilmente -y recurriendo a una palabra que a las feministas les gusta mucho usar- se nos estaba "invisibilizando".

      José

      Eliminar
    2. Anónimo7:42 p. m.

      Aparte de tener toda la razón en lo que has expuesto te ha faltado decir cuatro conceptos que nadie quiere mencionar:

      1º En la ley no existen dos bofetadas iguales, ni dos atropellos iguales, ni dos puñaladas iguales. El motivo: Porque no se miden solamente las acciones sino también las consecuencias. No puede valorarse igual un atropello que te rompe una pierna que otro que te deja en silla de ruedas.
      Sobre el tema del adulterio en su epoca hubo mucha, mucha, mucha, mucha demagogia. Nadie quiso hablar de las CONSECUENCIAS del adulterio, o sea, hijos, enfermedades venereas, etc.

      2ª Por lo anterior actualmente según la legislación actual española Sustituir un hijo a la madre por otro (el de la amante por ejemplo) le supondría al marido una condena que podria ser de 5 años de carcel (articulo 220 del Código Penal sobre sustituciones de hijos) y una fuerte indemnización económica, etc, pero si la sustitución o estafa de hijos es de la mujer es enteramente LEGAL, si, LEGAL. Tal como me confenso un juez, la estafa de hijos al marido y su familia es enteramente LEGAL. La imposicicion de una Paternidad no deseada es una realidad juridica. Si juridica la IMPOSICION de una relacion deseada o no con uno o varios supuesto hijos de por vida.
      3º Ese logro del feminismo se acompaña de otro como es que el conyuge al que se le contagia una enfermedad sexual por Ley hasta ahora no tiene derecho a reclamar nada.

      4º La estafa de algo que valga mas de 400 años según el Codigo Penal es merecedor de carcel. Obviamente gracias al feminismo ningun hombre tiene derecho a sentirse ESTAFADO ni por la sustitución de un hijo, ni dos, ni tres, ni un regimiento.

      Todo es problema de concepto:

      Según la Ley no existen dos ATROPELLOS iguales.
      A todos nos hicieron creer que TODOS LOS ADULTERIOS era iguales.
      Conclusion, un hombre no tiene derecho juridico alguno a exigir que el hijo que se le presente sea el suyo.
      Una mujer si, de hecho así lo EXIGE el articulo 220 del Codigo Penal.

      Ser madre es un derecho, donde se pueden tomar decisiones.
      Ser padre es una IMPOSICION

      Eliminar
  12. Anónimo7:44 p. m.

    Un ejemplo paradigmático: una pareja de lesbianas le pide a un amigo que les ceda su semen para tener un hijo, comprometiéndose ambas partes por escrito a que el donante de semen no sería de ninguna manera considerado padre a efectos legales; cuatro años después del parto, la pareja de lesbianas se rompe, momento en que consideran como cosa más natural del mundo que el padre biológico pase una pensión:

    http://www.lavanguardia.com/vida/20110301/54121669695/dos-lesbianas-exigen-una-pension-alimentaria-a-un-donante-de-esperma-en-alemania.html

    Como se ve, entre las parejas lesbianas más antipatriarcales, sigue vivo el mito del padre proveedor.

    (Athini Glaucopis)

    ResponderEliminar
  13. Hay en todas estas cuestiones un aspecto muy destacable cual es la intención del neofeminismo por mantener el debate en la historia, en momentos pasados y cuanto más remotos mejor. Y aunque es evidente que pueda haber en él elementos interesantes para ayudarnos a entender el presente, lo cierto es que en la actualidad y por actualidad no me refiero al día de hoy sino a un período del que ya llevan transcurridas varias décadas lo que tenemos es otra cosa distinta y a esa regulación distinta sería la que habría de ser fuente principal de nuestros análisis sí lo que queremos es entender es lo que ahora mismo pasa.

    Si queremos hablar de la situación de los derechos de los trabajadores nos vamos al Estatuto de los trabajadores aprobado después de la Constitución con ya casi treinta años de vigencia. Ahí será donde encontremos las claves para entender el estado de derechos de los trabajadores. Si nos remitiéramos a lo que sucedía en la Roma clásica, o a los primeros momentos de la Revolución industrial o mucho más cerca al franquismo, no entenderíamos lo que ahora mismo está pasando. Y otro tanto de lo mismo podríamos decir en relación a los derechos de hombres y mujeres que han venido experimentando una enorme transformación en el último siglo y medio y de forma más acelerada en nuestro país desde el advenimiento de la democracia.

    Ahí preferentemente debemos situar el debate, porque por mucho que discrepemos sobre el pasado histórico, éste no nos permite cabalmente entender lo que ahora mismo pasa. Y lo que ahora pasa es que los derechos sobre la reproducción son todos femeninos y que la pretendida destrucción de la familia propugnada por el feminismo radical y de género no está afectando más que al papel del padre biológico en las familias de parejas heterosexuales, donde quien ha visto desaparecer cualquier atisbo de derecho es ese padre, que en este asunto no tiene más que obligaciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "los derechos sobre la reproducción son todos femeninos"

      Vuelvo a decirle que no, Emilio. Los derechos son los mismos: un hombre puede evitar tener hijos que no quiere tener, igual que una mujer. Y puede tener hijos si encuentra con quien, igual que una mujer.

      Usted ve diferencias que no existen porque el pasado (ese que no tenemos que analizar porque treinta años de igualdad legal lo han borrado ya, dice) le sigue pesando.

      Sigue pensando en términos de que un hombre no ha de tener cuidado de evitar la fecundación porque se puede desentender de las consecuencias: eso era así en el pasado, pero ahora no se puede desentender fácilmente.
      Y sigue pensando en términos de que cuando un hombre acepta un hijo, adquiere toda la autoridad y los derechos sobre él inmediatamente, sin compartirlos. Eso era así en el pasado, pero ahora no lo es, y el desacuerdo entre los padres es un problema que no se resuelve decidiendo el hombre, como era antes.

      En resumen: si no quiere hijos, tendrá que pensar en evitarlos, y no mirar para otro lado (y que se ocupe la otra parte o se aguante solita con las consecuencias).
      Y si quiere hijos, tendrá que ponerse de acuerdo con una mujer para tenerlos, igual que la mujer necesitará su acuerdo para ello. Ya no basta con casarse y adquirir así el derecho exclusivo sobre la prole de una mujer (que tampoco podía evitar los embarazos contra la voluntad de él).

      En resumen, usted rechaza que intentemos comprender el presente partiendo del pasado, pero en realidad vive en ese pasado.

      O si no...

      ¿Qué "derechos reproductivos" reclama usted para los hombres que no tengan según la ley? ¿Que puedan obligar a una mujer a tener hijos con él aunque ella no quiera?
      ¿Que puedan desentenderse de la anticoncepción como si no fuera con ellos, pero luego exigir el aborto?

      Lo que a usted le parece que es "no tener derechos" es tener la mitad de los derechos. Lo que a usted le parece "tener todos los derechos" es tener también la mitad de los derechos. El sesgo está en su punto de partida.
      Que es el del pasado, como lo es en parte para una buena proporción de la sociedad.

      (NOTA: Hay diferencias en los plazos en los que un hombre y una mujer pueden tomar esas decisiones reproductivas, ciertamente. Eso nos lo impone la biología, correlativamente a la diferencia que también impone a las cargas y obligaciones respectivas)

      Eliminar
  14. Aloe, si no argumentas algo nuevo es imposible sostener el: nosotras parimos, nosotras decidimos, y la idea de que somos iguales, porque traducido al masculino significa: Serás padre, si yo lo quiero y cuando lo quiera. El hecho de que una mujer comparta un derecho con su pareja por conveniencia o altruismo no nos hace iguales. Pero te digo más no es solo que hasta el presente la doctrina jurídica haya sido: en caso de separación custodia materna (esta sí obligatoria y sin contestación desde el CGPJ), sino que en todas las políticas de adopción, de subvenciones, de protección... cuando se habla de hijos es por relación con la madre. Las ayudas por hijos a quien se le dan es a la madre, las políticas de conciliación están concebidas para la mujer, los permisos materno y paterno no guardan ninguna relación, están prohibidos los vientres de alquiler excepto para quienes se los pueden pagar en EE.UU y otros países donde si se reconocen... De verdad, podía continuar mucho rato. Pero en su lugar escribiré una entrada nueva donde abordaré este asunto desde un poco más atrás.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigue en las mismas, Emilio, y sigue sin tener razón:
      Un hombre también puede decir "serás madre" (conmigo de padre) "si yo lo quiero", porque sin su concurso no se puede producir el embarazo.

      ¿Que eso no le parece bastante?

      Eso es porque la equidad no le parece bastante. No está acostumbrado. Está acostumbrado a que un hombre se pueda desentender de un embarazo y no tomar precauciones para evitarlo, y a que hacerse cargo de un hijo sea una merced muy bien recibida porque la mujer embarazada no tiene alternativas. Que él tenga derecho de veto (que lo tiene) le parece normal. Que lo tenga ella también, le parece abusivo.

      Otras cosas de las que habla ahora: ah, pero esas cosas no son de las que se queja en la entrada. En la entrada se queja de un agravio muy concreto. Y ese agravio, en concreto, es imaginario.

      Eliminar
  15. Aloe, "serás madre si yo quiero" que es la expresión que utilizas apunta directamente a un delito.

    En los demás que dices a falta de argumentos te vas directamente a la falacia ad hominem. Por eso quiero recordarte que por esta vez te publico el comentario, pero no envíes más así porque no los publicaré.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para quien se identifica como Simone de Beauvoir, si no te importa deja que sea yo quien administre el blog. Por supuesto que aquí no se puede decir cualquier cosa o llevar el debate al ataque personal.

      Eliminar
  16. No, no he utilizado la falacia ad hominem. Piénselo mejor y verá que no. He dicho que hay un argumento equivocado por su parte, porque ve desequilibrio de derechos donde no lo hay. He dicho que ese sesgo se debe al peso del pasado y a ponerse en un punto de partida (el del pasado) muy desequilibrado, con respecto al cual el equilibro no parece tal equilibrio. Ninguno de las dos manifestaciones es un ad hominem, porque sus cualidades personales no se están utilizando para descalificar un argumento: estoy señalando donde está la falacia, no a la persona como tal.

    La expresión que he utilizado es la simétrica de la que ha utilizado, pero efectivamente podría interpretarse mal. Digámoslo mejor (aunque el sentido se entendía por el contexto): "no me puedes hacer padre de tus hijos sin mi concurso"
    El significado de esa proposición es simétrico y equivalente a "no me puedes hacer madre de tus hijos sin que yo quiera".

    No soy yo quien está falta de argumentos: he demostrado que no es cierto que "todos los derechos reproductivos" estén en manos de las mujeres. He demostrado que en manos de las mujeres están SUS derechos reproductivos (o deberían estarlo), y que en manos de los hombres SIEMPRE quedan SUS derechos reproductivos.

    Que eso no se aprecie por algunos hombres (debido al pasado) es otra cosa, que no entra en el argumento principal (y no es un ad hominem): es señalar por qué la falacia de "las mujeres quieren TODOS los derechos reproductivos" parece verosímil. Parece verosímil porque se parte de sobreentendidos del pasado.

    Este blog es suyo y usted publica lo que quiere, faltaba más. Si sus criterios son aceptables, sus comentaristas comentarán, y si no son aceptables, no lo harán.

    ResponderEliminar
  17. "Eso es porque la equidad no le parece bastante. No está acostumbrado. Está acostumbrado a que un hombre se pueda desentender de un embarazo y no tomar precauciones para evitarlo, y a que hacerse cargo de un hijo sea una merced muy bien recibida porque la mujer embarazada no tiene alternativas."

    Lo que escribes más arriba es olvidar el debate de ideas para entrar en el ataque a las personas y a en eso consiste la falacia ad hominem.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La falacia ad hominem consiste en colar como argumento contra otra parte descalificaciones personales de esa otra parte.
      Un ejemplo un poco burdo: "La tierra no es redonda como usted dice porque usted es un borracho y no va a tener razón un borracho". Eso sería una falacia ad hominem, porque la calificacion personal es usada COMO argumento, EN LUGAR de un argumento.

      Lo que yo he dicho es equivalente a "la tierra no es redonda por tales y cuales razones. Usted debería estar de acuerdo, pero yo creo que no lo está porque bebe demasiado y no se entera".
      (pongo un ejemplo en el que el que tiene razón es el descalificado personalmente, porque queda más claro)

      Yo le he dado razones de por qué no es cierto que TODOS los derechos reproductivos estén en manos de las mujeres (o ellas los reclamen): he mostrado como ambas partes tienen el derecho independiente y autónomo de evitar la reproducción, y cómo ambas partes necesitan el concurso de la otra para reproducirse. Ese es el argumento, y no es ad hominem.

      A continuación, y como proposición independiente, me he preguntado de dónde puede venir tal tergiversación argumentativa y tal visión sesgada con respecto a unos hechos tan evidentes y tan a la vista de todos. Y he expuesto la hipótesis de que viene de un punto de partida ideológico, del pasado, muy desequilibrado en contra de los derechos de las mujeres, que desvirtúa una apreciación de los hechos que en principio debería ser muy facilita y poco polémica. Ese punto de partida no es de usted particularmente, es de bastante gente. Y no lo he usado como argumento, sino como explicación ex post de por qué sucede algo tan peculiar como que se sostenga una opinión tan evidentemente contraria a los hechos.
      Si le parece mejor, podemos suprimir toda alusión personal y verá que el argumento queda intacto: los hombres y las mujeres pueden evitar la reproducción sin permiso legal de nadie más (y con facilidades tecnológicas razonables para ello); los hombres y las mujeres necesitan (hoy por hoy) el concurso de la otra parte para reproducirse (con dos excepciones mencionadas, de las que una da más facilidades a las mujeres, pero la otra es un fuerte perjuicio para ellas)

      Eliminar
    2. Debieras pensar que la autocrítica es para aplicársela a una misma cuando por descuido o queriendo ha hecho lo que se le recuerda.

      Lo que tú has dicho no hay que buscarle equivalencias está un poco más arriba y todos lo pueden leer, te estás dirigiendo a Emilio, es decir a mí, en tercera persona y en un determinado momento le espetas:

      "¿Que eso no le parece bastante?

      Eso es porque la equidad no le parece bastante. No está acostumbrado. Está acostumbrado a que un hombre se pueda desentender de un embarazo y no tomar precauciones para evitarlo, y a que hacerse cargo de un hijo sea una merced muy bien recibida porque la mujer embarazada no tiene alternativas. Que él tenga derecho de veto (que lo tiene) le parece normal. Que lo tenga ella también, le parece abusivo."

      Y eso es: no solo personalizar la discusión, es además atribuirme cosas que ni de lejos pienso ni jamás he expresado ni defendido.

      Todos los manuales a tal cosa le llaman falacia ad hominen.

      Eliminar
  18. Aloe, debería hacerte reflexionar un poco el hecho de que con la expresión "serás madre si yo quiero" pretendías una simetría y te has ido directamente a un delito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mala redacción por mi parte, de la que veo que usted no suelta la presa.
      Quería decir "serás madre (conmigo) solo si yo (también) quiero".
      Creo que se podía interpretar por el contexto, pero lo aclaro por segunda vez.

      Eliminar
    2. La cuestión no está ahí Aloe y a estas alturas debieras haberte dado cuenta, la cuestión está en que si yo digo: Serás padre, si yo lo quiero y cuando lo quiera, estaríamos hablando de lo que verdad sucede sin incurrir en ningún tipo de falta, menos de delito, pero si lo que se dice es: Serás madre, si yo lo quiero y cuando lo quiera, estaríamos hablando de algo que además de inaudito sería delictivo.

      Y eso es lo que da la medida del mundo en el que vivimos y la medida de los derechos respectivos, y consecuentemente de las obligaciones que a cada uno corresponden. No me agarro a un error, trato de que veas que tú misma has caído en la trampa de una lógica equivocada que por presuponernos iguales pensó que lo simétrico también sería cierto. Me agarro a ello porque tú misma me has brindado el mejor ejemplo para demostrar lo que vengo explicando desde el principio y que tú tanto te resistes a reconocer.

      Eliminar
    3. Nadie puede obligar a un hombre a ser padre si no quiere. Basta con que evite la concepción.

      En las dos frases se está diciendo lo mismo, y en ambos casos se puede interpretar bien o mal según se dé por sentado que la otra parte quiere o no.

      Si tendemos a interpretar que cuando la frase la dice un hombre no es porque la mujer
      también quiere sino porque eĺ se lo quiere imponer, y en cambio tendemos a interpretar la frase cuando la dice una mujer en el sentido de que él sí quiere, eso de lo que dice mucho es de nosotros como sociedad (no de la diferencia gramatical entre ambas frases, que no existe).
      Lo que está diciendo usted es que tendemos a interpretar que el hombre quiere imponer la maternidad no deseada, pero no tendemos a interpretar que la mujer quiere imponer la paternidad no deseada.
      Mal asunto para sus argumentos, si tiene realmente razón en que interpretamos así las dos frases. Yo no lo debo ver igual, porque no me saltó la alarma por emplear la frase hasta que usted me señalo la interpretación opresiva. Pero no sé si debemos interpretarla opresivamente por defecto o no. Tengo la duda.

      Eliminar
    4. No es interpretación, aunque parece que no la puedes evitar en todo lo que dices, es que estaríamos hablando de un delito. Sorprende que no tengas claro eso a pesar del número de posts.

      Pero es que además a cada paso descubres más esa desigualdad ya que siempre que tratas de argumentar sobre los derechos del hombre te vas a negación: antes citabas la vasectomía y ahora que no se puede obligar a un hombre a tener un hijo, ¿de qué derechos hablas? ¿derechos en negativo?

      Pero es que incluso en esa visión tan restrictiva te equivocas: las paternidades robadas están a la orden del día, y los hijos que algunos creen propios y no lo son están a la orden del día. Se te han puesto enlaces a casos sonados y estadísticas. Incluso ese padre que accedió gentilmente a ceder su semen a esa pareja de lesbianas y al final le fue impuesta injustamente una paternidad a todas luces no querida y cuando su madre deseó.

      Eliminar
    5. Los derechos de que hablamos se dividen en dos partes: derecho a no tener hijos si no se quieren, derecho a tener hijos si se quieren.
      En ambos casos, la situación es la misma para hombres y mujeres: pueden evitar la concepción sin permiso de nadie; pueden tener hijos si encuentran con quien.

      Sí, el engaño existe y la traición a la confianza existe. Existe por ambas partes. En este ámbito y en todos los ámbitos de la vida.
      Pero no decimos que el derecho a la propiedad no existe porque existen los ladrones, los socios desleales y la obligación de cumplir con las deudas. Pues lo mismo en este caso.

      Eliminar
    6. Anónimo6:41 p. m.

      No es igal juridicamente.
      Segun la Ley española el sexo se consensua o negocia (si no es delito), la maternidad se elige y la paternidad se impone

      Me identifico como Simone de Beauvoir

      Eliminar
    7. No, la maternidad se impone legalmente en los mismos casos que la paternidad y legalmente por las mismas razones. Otra cosa es que la maternidad sea en general más evidente y haya pocos casos. Pero si se abandona a un recién nacido o se le entrega irregularmente, se busca a su madre y esta tiene responsabilidad igual que el padre que se llama andana.

      Caso contrario: la paternidad legal (por matrimonio) que no es real. La ley no la impone, la presume. Permite rechazarla, y probar su falsedad. Antes no era así, pero ahora sí. La maternidad no suele dar lugar a dudas, pero si las da, se prueba o se rechaza igual.

      La elección: un hombre puede evitar la paternidad sin necesitar para ello permiso de la mujer de que se trate. (Igual que una mujer) Puede elegir no tener hijos (o tenerlos en ese momento con esa persona) igual que una mujer.

      Las diferencias entre ambos casos vienen de la biología, porque la madre es segura (casi siempre, o al menos se puede comprobar) y el padre antes no lo era. Pero ahora resulta que sí.
      De modo que no, no tiene razón.

      Ahora supongamos que la tuviese, es decir, que no hay tecnología que permita saber con seguridad el padre y nos tenemos que atener a las viejas presunciones legales: pues bien, según las viejas presunciones legales, los hijos dentro del matrimonio eran impuestos por la ley, pero los hijos fuera del matrimonio eran completamente optativos para el padre (mientras que en ninguno de ambos casos eran opcionales para la madre)

      Eliminar
    8. Humberto4:11 p. m.

      Por supuesto, abandonar un bebé, entregarlo irregularmente, venderlo, etc. es un delito para cualquiera. Pero actualmente si una mujer decide dar a su bebé en adopción por los cauces legales, puede hacerlo, desligándose de él a todos los efectos. Un hombre no puede: sólo se librará de sus obligaciones si la mujer decide no demandarle. Es decir, que la mujer puede elegir, pero el hombre no. No le dés más vueltas torticeras: al menos en este aspecto, no hay igualdad entre hombres y mujeres, y "Simone de Beauvoir" tiene toda la razón del mundo cuando dice que la maternidad se elige y la paternidad se impone.

      Eliminar
    9. No digas bobadas. Un niño con padre legal no puede ser entregado en adopción sin el consentimiento de ese padre.

      Lo que sucede cuando una madre soltera entrega ella sola el hijo en adopción es que el padre biológico ni está ni se le espera.
      O se ha desentendido, o ni siquiera se ha preocupado de saber que tenía un hijo. Si reclama su paternidad a tiempo y se demuestra, tendrá los derechos legales de padre, y no se entregará el niño sin su consentimiento.

      En cuanto a las obligaciones de padre que la madre le puede reclamar para el hijo (y viceversa, aunque la viceversa sea poco corriente) se reducen a "alimentos". No le puede reclamar nada más, porque a nadie que no quiera ejercer de padre se le puede obligar a que lo sea.


      Otra vez con el mismo argumento que en el fondo es pura arrogancia y pura inconsciencia: lo que se defiende es que si el hombre no quiere las consecuencias de sus actos, la obligación de los demás (en este caso la mujer) es sacarle las castañas del fuego y librarle de ellas gratis, sin hacer honor a las obligaciones con el hijo que engendró atolondradamente.
      Pero si le da la vena y si que quiere ese hijo (normalmente sin haberlo acordado previamente con la otra parte, porque si no no habría conflicto), entonces todo el mundo a hacer la genuflexión y a dejarle disponer de su propio cuerpo como si fuera de él y a plegarse a su voluntad.

      Para no tener hijos, se toman las precauciones que se deben. Para tener hijos, se convence a la otra parte contratante de tenerlos. En términos generales, se comporta uno como adulto responsable de sus actos, y por tanto, también cuando se echan polvos por ahí se piensa un poco con quien y qué puede pasar. Y actuando así, no hay peligro de que te "impongan" nada.

      Eliminar
    10. Humberto1:22 p. m.

      A lo mejor te crees que empezar un comentario con "no digas bobadas" (y otras lindezas posteriores que rozan el insulto) te va a dar más autoridad o más importancia. Nada de eso, es justo lo contrario: sólo estás mostrando tu agresividad y tu mala educación. Es una pena que nadie te lo haya enseñado, pero te aseguro que se puede discrepar sin caer en la ordinariez. Inténtalo, quizá seas capaz. Y esfuérzate por mantener la corrección y el respeto que aquí es habitual, porque desentonas bastante.

      Pues, aunque te cueste otra rabieta por no darte la razón, voy a seguir con más "bobadas".

      En una de tus ya muy conocidas marrullerías, finges responderme a algo que yo no he dicho (a esto lo llamabas "hombre de paja" hasta que fue muy evidente que eras tú quien lo practicaba). Yo hablaba de los hombres que quieren rechazar a sus hijos biológicos y no pueden, frente a las mujeres, que sí pueden; y tú sales con hombres que quieren reconocer a sus hijos a pesar de las mujeres. O sea, casos totalmente diferentes; a esto lo llamas ahora "manzanas traigo" (sic), cuando lo hacen los demás, claro.

      Otra "bobada": cuando el padre "ni está ni se le espera", a veces es por su propio deseo, pero omites que otras veces es por deseo de la madre, que impide que exista un padre legal. Puede ser por muchos motivos, por ejemplo, que ni siquiera sepa quién es, porque la promiscuidad no es exclusiva masculina; también hay muchas chicas que van por ahí echando polvos y engendrando atolondradamente.

      Creo que tienes un problema de fondo con este tema, y es que no alcanzas a comprender que mientras los demás hablamos de paternidad y maternidad tú te has quedado anclada en la concepción, que es sólo una parte. Y ahí sigues, en tu bucle, exigiendo de malos modos respuestas mientras los demás pasamos del tema. Pues nada, tú misma, sigue dando vueltas a tu noria. Que lo disfrutes.

      Eliminar
  19. Solo para refrescar un poco la memoria de todos el enlace de más abajo recoge unos cuantos datos sobre el número de divorcios y separaciones y sobre la consecuencias de los mismos sobre madres y padres en una sociedad donde sin embargo el número de tituladas superiores es mayor que el de titulados del mismo rango y donde la tasa de paro es igual para ambos sexos. La desigualdad es flagrante y lo es más si tenemos en cuenta que la situación que precedió a ese desenlace también lo era.
    Separaciones en 2012

    ResponderEliminar
  20. Como el enlace no va bien buscad en Padres divorciados la entrada de este mismo mes que lleva por título: En 2012 se separaron 110.764 parejas, la cifra más alta desde 2008

    ResponderEliminar
  21. El punto de vista tradicional sobre el asunto ese de decidir sobre la propia reproducción no es una falta personal idiosincrásica de nadie. Es justamente el núcleo duro de en qué consiste la familia patriarcal, y por defecto, es el punto de vista que hemos heredado todos.

    Un comentario adicional sobre la presión social para tener hijos: la presión para tener hijos se ejerce, hasta donde yo he tenido ocasión de observarla (que es cierto que existe) sobre las parejas casadas o estables. En ese sentido, se ejerce en realidad sobre ambos miembros de la pareja, hombre y mujer.
    Es verdad que se manifiesta más abiertamente sobre la mujer de esa pareja, y además quienes manifiestan la presión con más desahogo son otras mujeres por regla general. Lo de tener hijos, al fin y al cabo, ha sido la ocupación principal de las mujeres en la familia tradicional y un tema habitual de conversación entre ellas.
    Pero no estoy de acuerdo en que la presión sea sobre las mujeres exclusivamente, porque no se ejerce sobre las que no tienen pareja estable o marido. Se ejerce a través de ellas sobre quienes han formado una pareja y se espera a continuación que tengan hijos.

    También es cierto que la declaración abierta de no querer tener hijos se recibe con más desaprobación y se considera más egoísta si la hace una mujer. De nuevo, eso cuadra con el punto de vista tradicional, porque siempre se ha entendido que un hombre tenía cosas importantes de las que ocuparse que no eran sus hijos, y que incluso estos podían ser una limitación o estorbo para esas otras actividades. Lo de "estar casado con su trabajo" se decía en tono laudatorio, como muestra de abnegación, siempre que el trabajo lo mereciera (un médico, un investigador, un marino...). Eso no se aplica a las mujeres, que no se concibe que tengan actividades más importantes que criar una familia, y por tanto renunciar a los hijos solo puede ser por egoísmo, no por entrega a otras tareas (con la excepción de las monjas, pero como ellas sacrifican vida sexual, independencia económica, vida normal... pues sí se acepta como sacrificio y no como egoísmo).

    ResponderEliminar
  22. "Eso no se aplica a las mujeres, que no se concibe que tengan actividades más importantes que criar una familia, y por tanto renunciar a los hijos solo puede ser por egoísmo, no por entrega a otras tareas (con la excepción de las monjas, pero como ellas sacrifican vida sexual, independencia económica, vida normal... pues sí se acepta como sacrificio y no como egoísmo)."

    Aloe, con frases como la anterior muestras que vives en otro mundo. Recientemente un periódico inglés, y lamento no tener a mano el enlace a la noticia, publicaba el dato de que entre las mujeres con más formación más del 40% había decidido no tener hijos, y para nada se citaba que hubieran recibido presiones o se las considerase egoístas.

    En muchos foros femeninos, sin embargo, la consideración que recibe el no tener hijos es completamente al contrario, considerarla un signo de inteligencia. A mayores te recuerdo por si acaso se te ocurre pensar que eso pasa en otro país no el nuestro, que tenemos una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, y que alcanza los valores que tiene, básicamente por la natalidad de la población inmigrante que es mucho más alta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo es que no creo que las ejecutivas inglesas sean una muestra representativa de la población española (ni mundial, ni siquiera británica).

      Además de eso, tampoco creo que las ejecutivas inglesas no tengan presión (aunque menor que en otros casos) para tener hijos, solo porque un artículo de prensa no lo mencione. Seguro que tampoco mencionaba la mayor parte de las cosas de su vida.

      Que la presión es más baja ahora que cuando la natalidad era alta es seguro. Eso no quiere decir que no existe, quiere decir que la ideología de la familia patriarcal tradicional es menos ubicua y tiene menos prestigio. Afortunadamente.

      Eliminar
  23. No sé porque identificas mujeres con más formación con ejecutivas. El fenómeno es para todos los países occidentales no para las inglesas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Porque estaba suponiendo que, dados los horarios y la competencia feroz, debe ser el sector dentro de las mujeres con altas cualificaciones que menos intención tiene de tener hijos.

      Aunque no sea así exactamente mi comentario es más o menos igual. Las mujeres con altas cualificaciones y trabajos que se consideren esenciales y valiosos y a la vez tengan una alta exigencia en dedicación, son una pequeña minoría. Entre las mujeres y entre los trabajos de ese tipo.

      Eliminar
  24. Anónimo9:50 p. m.

    ¿Alguien les ha preguntado a los hombres si se han sentido o no presionados para tener hijos? De lo que yo veo y he visto en mi entorno, la presión sobre ellos es, si cabe, mayor que sobre las mujeres. En mi entorno y en mi generación (personas con estudios universitarios nacidas en los sesenta y setenta) creo que no exagero si digo que fueron prácticamente siempre las mujeres las que presionaron a los varones para tener hijos. No pretendo con esto culpabilizar a las mujeres, porque al llegar a los treinta (y mucho más a los cuarenta) tomaban consciencia de que la biología les impone un plazo temporal mucho más estricto que el que impone a los varones para acceder a la parentalidad. Para trasladar su urgencia biológica de maternidad a los varones, he visto recurrir a las mujeres a todo tipo de chantajes sentimentales, de 'ultimatums' e incluso a trampas en los métodos anticonceptivos (incluido el pinchar los preservativos). En cualquier caso, en fin, puedo llegar a ver con comprensión y benevolencia este recurso femenino a diferentes presiones sobre sus compañeros varones…, lo que veo como intolerable es que se diga que no existe sobre los varones para que accedan a la paternidad.

    Athini Glaucopis

    ResponderEliminar
  25. Aloe para cerrar, al menos por mi parte, este largo peloteo, me parece que quien se identifica como Simone de Beauvoir ha hecho un resumen perfecto: el sexo se consensúa, la maternidad se elige y la paternidad se impone. Eso es lo que nuestras leyes recogen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los manuales de montaje de lavadoras, puede. Los de lógica, no.
      Los comentarios personales pueden o no estar fuera de lugar, pero son un ad hominem cuando se emplean como si fueran un argumento.

      Yo no he empleado ningún comentario con alusiones personales como un argumento.
      Mi argumento ha quedado claro. Es el siquiente: tanto los hombres como las mujeres tienen el derecho y la capacidad autónoma de evitar la concepción. Sin permiso de nadie.
      Tanto los hombres como las mujeres tienen el derecho legal y la capacidad (en principio, la esterilidad es un accidente biológico, no legal) de tener hijos, siempre que encuentren con quien tenerlos.
      Eso es tener derechos iguales.

      Eliminar
    2. NO, no es eso lo que nuestras leyes recogen. Las leyes permiten a los hombres evitar la fecundación tanto como quieran, por lo tanto no es cierto que lo que las mujeres eligen a los hombres se les imponga.
      Las leyes permiten igualmente a los hombres tanto reclamar la paternidad que no se les quiere reconocer como rechazar la falsa que se les quiere imponer. Luego tampoco es cierto que elijan menos que las mujeres.

      Eliminar
  26. Es bastante estupefaciente que se niegue reiteradamente, contra los hechos conocidos y evidentes, que los hombres tienen la capacidad y el derecho legal de evitar la concepción tanto como las mujeres.

    ¿Por qué se produce tal negación de lo evidente?
    Me cuesta encontrar una explicación. ¿Que obnubilación mental o qué autohipnosis puede producir esto?

    La única cosa que se me ocurre es que ciertos hombres se niegan a ver los hechos evidentes porque no quieren darse cuenta de ellos y comportarse en consecuencia. Es decir, son miles de años de saber que en una relación sexual (al menos fuera del matrimonio y a veces dentro) no se juegan nada importante, y no les corresponde a ellos pensar en las consecuencias: seguir, p.e., los consejos que han recibido durante esos mismos miles de años las adolescentes y jóvenes de parte de sus madres: "ten mucho cuidado de lo que haces y con quien"
    Pues eso: teniendo cuidado de lo que se hace y con quien, y tomando las precauciones adecuadas para evitar la concepción, es como se evita la concepción cuando no se desea.
    Y sin tener que contar con el permiso de nadie.
    Y esa es la forma en la que nadie te "impone" un hijo que no se quiere.

    ResponderEliminar
  27. Aloe, parece que lo que más te preocupara fuera escribir el último comentario porque llevas todo el rato dando vueltas a un argumento cuyo único sustento es que tú lo dices. En cuanto a que los demás nos obnubilamos y tú mantienes la mente clara también puede que tenga algo que ver con la proyección sobre los demás de los propios estados mentales. Muestras en esto la clarividencia del neofeminismo siempre dispuesto a ver igualdades como las que tú aprecias en este asunto.
    Recuerdo algún otro momento glorioso tuyo como cuando decías que desconocías que la LIVG diera diferente trato a hombres y mujeres, o más recientemente cuando negabas que por algún lado se hubiera enfatizado el hecho de ser mujer de Susana Díaz. El comentario de Humberto al que me refiero en la última entrada dice:
    “Salvo el saludo inicial, los 9 primeros párrafos del discurso de investidura de Susana Díaz están dedicados a destacar su condición de mujer, lo importante que es eso, el paso histórico que se está dando, lo mucho que piensa luchar contra la discriminación que sufren, etc. Vaya, no está nada mal para ser un tema que sólo interesa a Emilio.

    A mí personalmente me importa muy poco si nos gobierna una mujer, un hombre o un mutante hermafrodita con cabeza de alcachofa; lo que me interesa es que lo haga bien (lo cual es poco habitual en los dos primeros casos). Pero ya que el neofeminismo utiliza machaconamente ese tema como caballo de batalla, creo que los demás también tenemos derecho a hablar de ello.

    Por cierto, puedo confirmar que los telediarios trataron el asunto. Lo sé porque (manías que tiene uno) me gusta informarme un poquito antes de opinar.”
    Y ahora al que le gustaría enfatizar es a mí y por ello te recomendaría hicieras caso al último párrafo de Humberto y procurases informarte algo antes de entrar a opinar como si lo supieras todo aunque finalmente muestres que no sabes nada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En lugar de contestar manzanas traigo, que son muy buenas, rebata lo que he dicho, es decir, demuestre por qué esos hechos que señalo no son así (o no son hechos).
      Ya sé que he repetido el mismo argumento unas diez veces en esta entrada: intento conseguir que le presten atención, y o lo rebatan o lo acepten.
      Lo único que he conseguido son dos clases de respuesta:
      a) la repetición de lo que ya se ha rebatido, como si yo escribiera en la arena del desierto, o en el vaho de los cristales, y nadie lo hubiera leído.
      Y b) El mar y los peces qué bonitos son, la abuela fuma, la culpa es del empedrado, Susana Díaz esa mujer, yo una vez tuve una amiga, pues fíjate lo que dicen los telediarios, la custodia qué, se está quedando buena tarde ¿eh?

      Eliminar
    2. Humberto10:13 p. m.

      Aloe, a ver si te suena esto:

      "El resto de tu entrada me da lo mismo, Emilio. No la repitas, que ya la he leído, y si quisiera comentarla ya lo habría hecho. Tú escribes en tu blog lo que te parece bien, y tus comentaristas lo mismo: comentan lo que les parece bien (y tú tienes el razonable derecho de vetar los posibles excesos, pero no de exigir comentarios adicionales)."

      Se lo dijiste tú misma a Emilio en la entrada llamada "Las dueñas de la moral guardan silencio". ¿Y despues sales con esto? O sea que, según tú, Emilio, que creó y mantiene este blog, no tiene derecho a repetirse ni a exigir comentarios, pero tú sí lo haces, tan pancha. Qué curioso. Por favor, dinos qué podemos decir o no los demás, estamos deseosos de acatar tus órdenes.

      Otra incongruencia: te quejas de que a tus preguntas respondemos cosas raras y nos vamos por las ramas. Y citas, por ejemplo, la condición femenina de Susana Díaz y las alusiones a los telediarios. Lo de Díaz es un tema que abrió Alberto (realmente empezó con Carmen Chacón) y al que tú entraste por iniciativa propia e hiciste varios comentarios. ¿No se te podía responder? ¡Haberlo dicho, mujer! En otra ocasión dinos algo así como "esto lo digo ex-cátedra, y los demás, a callar". Más raro aún es lo de los telediarios, relacionado con Susana Díaz, que tú fuiste la primera en mencionar, aunque diciendo a la vez que no sabías si habían tratado el tema porque realmente no te interesaban (así de sorprendente); yo mismo te aclaré que sí lo habían tratado, y por lo visto hice mal, quizá porque debía haber dicho algo sobre la fecundación, que ahora es el tema que exiges tratar. ¿Es que quieres volvernos locos?


      Eliminar
  28. In its present form—as a secular cult that should call itself the Sisters of Perpetual Grievance—feminism is far more a part of the problem than part of the solution. It clings to women’s wrongs and turns women’s rights into narcissistic entitlement. It is far too easily prone to bashing men while painting women as insultingly helpless and downplaying their human capacity for cruelty. (The notion that abuse and dominance would not exist without patriarchy is not only naively utopian but utterly sexist.) It is also deeply irrelevant to most women, only five percent of whom consider themselves “strong feminists” even though 82 percent believe that men and women should be social, political, and economic equals.

    Of course the patriarchy—at least here in the West—is dead. Whether feminism deserves to survive it is up to the feminists.

    El párrafo anterior es el final del siguiente artículo escrito por Cathy Young en RealClearPolitics:

    http://www.realclearpolitics.com/articles/2013/09/23/yes_patriarchy_is_dead_the_feminists_prove_it_120031.html

    ResponderEliminar
    Respuestas


    1. He traducido el párrafo al que me refiero en la entrada anterior:

      "En su forma actual -como un culto secular que podría denominarse las Hermanas de la Queja Perpetua- el feminismo es más bien parte del problema que de la solución. Se aferra a las humillaciones que sufre la mujer y reclama derechos propios de un "porque-yo-lo-valgo" a todas luces narcisista. Con demasiada facilidad se dedica a poner a caldo a los hombres, mientras retrata a las mujeres como seres insultantemente vulnerables, al mismo tiempo que infra valora la capacidad femenina para causar el mal. (La idea de que el abuso y la dominación no existirían sin patriarcado no es sólo infantil sino profundamente sexista). El feminismo actual es así mismo irrelevante para la mayoría de las mujeres, apenas un 5% se declaras "profundamente feminista", a pesar de que el 82% cree en la plena igualdad en las esferas economica, politica y social.

      Por supuesto que el patriarcado ha muerto, sobre todo en los países occidentales. Que el feminismo sobreviva depende de las propias feministas."

      Eliminar
    2. ¿Dice algo Cathy sobre que los hombres tienen que tener derecho a decidir si una mujer debe abortar porque ellos quieren que aborte o debe seguir con el embarazo porque ellos quieren que siga con el embarazo?

      Porque si no dice nada, es más del tema "manzanas traigo" y si dice algo, a ver qué dice. A ver si van a estar ahí los argumentos que todavía no he visto sobre lo que yo he señalado.

      Eliminar
    3. Anónimo11:53 a. m.

      "un hombre puede evitar tener hijos que no quiere tener, igual que una mujer."(Aloe).

      ¿De verdad? Vamos a ver. Supongamos que un matrimonio decide no tener hijos. Él le manifiesta a ella su deseo de no tener más hijos. Ella está de acuerdo. Ella se toma la píldora, pero acuerdan que si un día, por la razón que fuera, la píldora fallase, la mujer tendría que abortar. Ese día llega. Digamos que la píldora ha fallado (o que a ella se le ha olvidado tomarla). Queda embarazada. Bien, si ella, pese al acuerdo verbal establecido con su marido, decidiese tener el hijo, ¿estaría él en su derecho de impedirle tenerlo? ¿O, al menos, tendría derecho a renegar de la paternidad?

      Otra pregunta, si no la entendí mal, si la mujer quiere tener el hijo, el hombre no se puede negar a ejercer de padre por bien del niño. En tal caso, lo que usted está proponiendo es limitar el derecho al divorcio de ambos (en caso de que estén casados) o de separación. Y supongo que implica también la obligación de imponer la custodia compartida por defecto, ¿no es así?

      Ángel.

      Eliminar
    4. No creo que nadie deba tener derecho a disponer del cuerpo de otra persona. Faltar a un acuerdo verbal puede estar moralmente feo (en algunos casos) pero eso es otra cosa distinta.
      Supongamos que usted necesita médula ósea. Un amigo se la va a donar. Llegan al hospital y se echa atrás y dice que no. ¿Debe tener usted derecho legal a obligarle?

      Supongamos que usted tiene un hijo de común acuerdo con su pareja. El hijo nace con un retraso congénito y un montón de problemas de salud. Usted no quería esa clase de hijo, usted quería un hijo sano. ¿Debe tener derecho de renegar de la paternidad?

      Ejercer de padre: lo único a lo que puede obligar la ley es al pago de alimentos en proporción a los medios económicos. No a ejercer de padre de verdad.
      Derecho de divorcio: ¿qué tiene que ver eso? ¿Tener hijos impide legalmente divorciarse o separarse?

      Si partiéramos del principio general de que su cuerpo de usted es suyo, y el cuerpo de los demás no es suyo, aunque sea el de una mujer con el que se ha acostado, las cosas serían mucho más fáciles.

      Eliminar
    5. Anónimo8:21 p. m.

      Usted no lleva ninguna razón, porque si esa mujer quiere tener un hijo, que lo tenga, pero no con quien acordó no tenerlo. Porque, oiga, si esa mujer cumpliera el acuerdo con ese hombre, ¿qué perjuicio irreparable le supondría tal cosa? ¿Quedará impedida de tener hijos con otros varones? Explíqueme usted cuál sería el perjuicio para la mujer que cumpliera con su palabra en este caso. ¿Quedar frustrado un capricho, quizá? Es que a mí, si lo hay, se me escapa. La situación que usted desea para el hombre se llama indefensión. Queda expuesto al capricho y veleidad de la mujer con la que yació. Usted dice que un hombre puede evitar tener hijos que no quiere tener, igual que una mujer. Falso, entre los derechos, recursos y facilidades que tiene la mujer para no tener los hijos que no desea y los que tiene un hombre hay el mismo parecido que entre un huevo y una castaña. Mire, tal y como usted lo expone, la única manera que un hombre puede evitar tener un hijo no deseado es, simple y llanamente, la castidad. ¿No quieres tener hijos? No tengas sexo con ninguna mujer. Su palabra no la compromete a nada, vale tanto como el papel mojado. Puede desdecirse cuando le venga en gana. ¿Ocurre lo mismo con la mujer? Ni por asomo. Ella, si no quiere tener hijos, no tiene por qué renunciar al sexo con ningún hombre. Puede copular sin problemas. Si queda embarazada, una píldora o una intervención quirúrgica arreglarán el problema. ¿Habrá alguien por ahí que prefiera los derechos reproductivos del hombre en el caso discutido (la castidad) a los de la mujer (sexo libre y métodos abortivos varios)? Si no quieres que te sienten mal los huevos, no los comas. Eso ya lo sabíamos. Dice usted: "lo único a lo que puede obligar la ley es al pago de alimentos en proporción a los medios económicos. No a ejercer de padre de verdad." "Lo único". Ni eso tendría por qué aportar quien ha sido traicionado por la mujer con la que tuvo sexo, ni ser el pagano por culpa de quien ha demostrado no tener palabra ni dignidad. Es seguro que la palabra de una mujer en estas cuestiones valdría un poquito más si su incumplimiento tuviera como consecuencia que el hombre no tuviera que aportar ese "único" y se lo tuviera que costear ella. Ya vería usted como, si tal cosa sucediera, habría muchas menos mujeres que decidieran traicionar al hombre con el que se acuestan. Veríamos un descenso dramático de veleidosas. Pero lo mejor de lo que usted dice es que ni por asomo se le ocurre que el incumplimiento de la palabra libremente dada por una mujer a un hombre deba tener alguna consecuencia negativa para la mujer. Para ella, sexo y barra libre. Sigue... Ángel

      Eliminar
    6. Anónimo8:22 p. m.

      Dice usted: "Si partiéramos del principio general de que su cuerpo de usted es suyo, y el cuerpo de los demás no es suyo, aunque sea el de una mujer con el que se ha acostado, las cosas serían mucho más fáciles." Aplíquese usted el cuento, porque si partiese usted de ese principio general, reconocería que el cuerpo del ser que la mujer lleva dentro es de ese ser, no de la madre. Porque si por el hecho de morar el feto en el vientre de la madre, ese feto es una propiedad de la madre en el mismo sentido que lo pueda ser el hígado, el aborto sería legal hasta una hora antes de parir, ¿o no? Para poder discutir con usted estas cosas he asumido desde el principio que podíamos hablar del aborto como un derecho de ambos sexos. No me he pronunciado moralmente sobre el aborto ni de ciertos supuestos, por no complicar las cosas. Pero, por lo que veo, usted respeta mucho el cuerpo de la mujer, pero me parece que poquito el del feto. Ustedes paren, ustedes deciden. En el caso del hombre traicionado por su pareja ese hombre debería tener derecho a no tener que ocuparse del hijo, ni siquiera en lo económico. Quien la haga, que la pague. Le podemos llamar a eso aborto legal. No propugno, pues, el derecho a que el hombre pueda obligar a una mujer a abortar, pero sí por el derecho a no asumir un deber que no le corresponde (en el caso expuesto). De las otras cuestiones (divorcio...) no diré nada, porque supongo que no la entendí bien. Ángel

      Eliminar
  29. Gracias por la traducción Plutarco. Con el texto no puedo estar más de acuerdo. Pero de nuevo me asalta la gran duda en este tema: por qué algunas mujeres escriben estas cosas, mientras la gran mayoría de los hombres vive en lo políticamente correcto o la adulación de lo femenino y salvo reductos pequeños como éste en el que nos movemos no parece existir contestación a tantas cosas como en este momento lo requerirían Hay algo que se nos escapa o no sabemos expresar convenientemente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este párrafo explica en parte el sesgo que existe en España en temas de género y que básicamente difunde el mensaje del feminismo radical de EE.UU:

      "Las académicas españolas y las seguidoras del movimiento siempre han tomado ejemplo de las autoras americanas de la corriente principal del feminismo y de los conceptos elaborados desde este lugar; se han hecho eco de los libros con mayor impacto en EEUU y éstos han sido tomados como referencia en nuestro país. Este hecho, que continúa en la actualidad, entra en contradicción con la falta de repercusión de las voces críticas o disidentes, como las hemos denominado en este trabajo, que han logrado una fuerte audiencia en la sociedad americana y en otros países anglosajones. Este silencio debería ser estudiado con el fin de saber si obedece a una selección de lo que debe y no debe ser traducido, citado y enseñado en España, o simplemente a una falta de conocimiento sin intencionalidad alguna. En ambos casos, se les debería prestar la atención que requieren."

      http://digital.csic.es/bitstream/10261/2066/1/15-06.pdf

      Eliminar
  30. Por cierto, la polémica por la actuación de Miles Cyrus en los premios MTV no se ha parado y parece haber derivado en un serio conflicto con Sinead O'Connor como recoge esta información de El Mundo

    http://www.elmundo.es/elmundo/2013/10/04/cultura/1380913172.html

    ResponderEliminar
  31. Anónimo4:23 p. m.

    Para Aloe de Simone de Beuavoir (llamame así)

    Esta muy de moda sobre el derecho a disponer del cuerpo de uno mismo, sobre todo de una misma, que es de lo que se ha teorizado en los últimos 60 años, incluso en el matrimonio.
    ¿Pero a ti te parece que a un EX MARIDO, si a un EX marido al que se le obliga a Ir a trabajar para pagar a su EX ESPOSA casi de por vida unas pensiones tiene derecho a retirarse a un monasterio a meditar?
    ¿Porque la Ley le amenaza con enviarlo a la carcel si decide retirarse a meditar un EX marido, y deja de tener ingresos con los que hacer frente a las OBLIGACIONES economicas y DEUDAS economicas que tiene con su EX esposa de por vida?
    ¿Porque en el matrimonio la LEY unicamente regoge obligaciones de los maridos?
    No se puede hablar de obligacion sino hay SANCION o CASTIGO por el incumplimiento de esa obligacion.
    ¿La ley castiga por no preparar la comida? ¿Por no pasar la escoba?
    Si, tanto como por no impartir en casa clases de religion.
    Seamos serios. El matrimonio actual es una TRAMPA para los hombres. Una estafa donde solamente una de las partes claramente tiene especificadas sus obligaciones incluso despues del divorcio mientras la otra puede hacer lo que le de la GANA.
    De hecho la ESTAFA DE HIJOS en el matrimonio, la Sustitucion de un hijo si esta penada y gravemente con carcel, si con carcel, si es el marido el estafador y la mujer la estafada.
    Sí, sustituir el hijo de la esposa por el del amante si esta recogido en el codigo penal en el articulo 220.
    De ese modo se protege la Maternidad.
    La paternidad no, ni al marido, que solamente es alguien que tiene que proporcionar dinero y seguridad a la esposa y a los que vengan, sean suyos o no.
    De hecho se ha llamado machistas a aquellos que se empeñen en tener hijos propios. El feminismo les ha negado el derecho a sentirse estafados en el tema de los hijos.
    Juridicamente o legalmente el valor de un hijo para un hombre es cero en cuanto derecho, y merecedor de CARCEL en cuanto a obligacion.
    Evidentemente las mujeres no van ni a la carcel, ni a la guerra, ni a las profesiones de riesgo fisico.
    Lo dice la evidencia, no lo he inventado yo.

    ResponderEliminar
  32. Anónimo4:32 p. m.

    Simone de Beauvoir

    Y me reitero en lo de que la paternidad no se consensua: se impone al varón lo quiera o no.
    Así lo dice la Ley.
    De hecho cualquiera de los varones de este foro podemos ser llamados a cualquier juzgado a someternos a una reclamacion de paternida que si prospera nos obligara a ser "padres" de una criatura.
    Y el espermatozoide de esa criatura no tiene porque ser nuestro, y al tribunal le importara un carajo nuestros deseos y voluntades.

    ResponderEliminar
  33. Humberto10:48 a. m.

    No entiendo eso de que si el espermatozoide no era nuestro, puedan adjudicarnos la paternidad. ¿Podrías explicarlo, por favor?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo4:25 p. m.

      El tema no es que "pueda ocurrir" sino que ha ocurrido muchas veces.
      Una mujer si demanda a un juzgado diciendo que un sujeto es el padre de la criatura que ha parido ese tribunal debera "fallar" si es o no el padre, independientemente de la voluntad de ser o no padre. Por eso la "paternidad" se impone.
      Y muchas veces el espermatozoide del niño que ha nacido no era del "padre" que ha decidido el juzgado. El juez cuando decide una paternidad no siempre acierta.
      Incluso puede darse el caso, y se ha dado, de hombres que ni siquiera habian tenido relaciones sexuales con la mujer en cuestion.
      Para ser "padre" el espermatozoide no tiene porque ser del supuesto padre. Tranquilamente puede ser otro, y eso el juez no tiene porque saberlo. De hecho la que realmente lo sabe es la mujer.
      Por eso decimos que la paternidad se impone en los juzgados. Es un juez o jueza la que decide quien es padre y quien no, no el espermatozoide.

      Eliminar
    2. Tengo la impresión de que tú mismo te has cargado tu argumento. Un juez por los motivos que sea, también cabe el error, puede condenarte por algo que no hiciste, pero eso entiendo tiene que ver con la calidad de la justicia, no con la paternidad. Ambos debates son posibles pero mezclar todo sin que se sepa a qué te estás refiriendo más que darte razones te las quita.

      Eliminar
    3. Humberto10:06 a. m.

      Me extraña muchísimo lo que dices, Simone. ¿Quieres decir que el juez "no siempre acierta" cuando adjudica la paternidad porque no se hacen las correspondientes pruebas de ADN, que ahora son posibles? ¿Que teniendo disponible ese método científico, de enorme fiabilidad, prefiere confiar en el testimonio de la madre, por ejemplo? En ese caso, que sería un gravísimo error del juez, el falso padre tendría muy fácil recurrir ¿no?.
      A no ser que te refieras a situaciones que ocurrían en el pasado, cuando las pruebas de ADN no existían. Afortunadamente, esas injusticias han pasado a la historia.

      Eliminar
  34. Anónimo1:09 p. m.

    En Derecho:
    Las relaciones sexuales se consensuan, las maternidades se eligen, y las paternidades se imponen (bien reconociendo su crimen el “padre criminal” bien imponiéndolas el juez se quiera o no).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigues con tus sofismas y si lo que pretendes es, que a cuenta de que existen injusticias reales, liberar al padre de sus responsabilidades y ahora me refiero a las libremente asumidas no puedo compartir tu argumento. Ya el neofeminismo nos vende demasiada irresponsabilidad como para que desde esta bitácora se les dé la replica en el mismo tono.

      Entiendo que existen demasiados argumentos, casos y estadísticas para denunciar la actual desigualdad en este terreno, sin necesidad de recurrir a sofismas y malabarismos expresivos como el de "padre criminal", pero debemos exigirnos la misma honestidad intelectual y moral que pedimos a los demás y no entrar en el juego sucio que tanto favor haría al neofeminismo.

      Claro que en algún momento dijiste que debiera pasar cualquier comentario dijera lo que dijese, fuera todo mentira o no, ahora me queda más claro por qué. Espero que no sea esa nunca la trayectoria de este blog.

      Eliminar
  35. Anónimo1:42 p. m.

    Hay un articulo de la Constitución que da para escribir no un libro, sino enciclopedias enteras, y de hecho estamos escribiendo todo el rato sobre ese articulo. Si, todos los del blog lo que decimos se haya contenido en el.
    En dicho articulo se dice mas o menos, con otras palabras, para que los de la calle no lo entiendan , que no siempre conviene que lo hagan , que la Ley protegera economica y juridicamente a la familia.
    Eso que suena muy bien no lo haria tanto si a continuacion no leyeramos que dentro de la familia protegera a la madre y los hijos.
    Obviamente el gran excluido son el marido y el padre (que no tienen porque ser el mismo).

    La razon es evidente: porque la proteccion de la familia, lease hijos, madre esposa, no se realiza a cuenta del Estado sino a cuenta del esposo, padre. Se protege a los hijos y a la madre a costas de la libertad del marido, esposo, padre. Este queda excluido de la protección a la familia

    ResponderEliminar
  36. De momento la contestación, a mi modo de ver completamente insuficiente, la tenemos aquí

    ResponderEliminar
  37. Y ahora esto: http://elpais.com/elpais/2013/10/25/gente/1382721376_853296.html

    ResponderEliminar